domingo, 6 de marzo de 2016

8 de Marzo, una fecha reivindicativa con corazón y rostro de mujer

Es preciso resaltar que el 8 de Marzo nació como fecha dedicada a la mujer trabajadora desde un punto de vista revolucionario, para reconocer a las protagonistas de esa lucha aún inconclusa en contra de la exclusión, pobreza, prepotencia, persecución e injusticias que padecen las mujeres trabajadoras de la ciudad y el campo.
Sin embargo el sistema neocapitalista hoy disfrazado de socialismo del siglo xxi, no conforme con la criminalización de la protesta social, se esfuerza cada vez más, por medio de frívolos discursos en deformar el verdadero significado de esta fecha, para convertirla en una especie de día de las flores, de los chocolates, poniendo en peligro la lucha histórica de las mujeres por la libertad y la dignidad humana y social.
A lo largo de la historia ecuatoriana, mujeres de la talla de Manuela Sáenz, Matilde Hidalgo, Dolores Cacuango, Transito Amaguaña, Rosita Paredes entre tantas heroínas anónimas, nos han enseñado que no basta el solo hecho de revindicar tales derechos, sino que ante las renovadas formas de explotación, corrupción y prepotencia, hombres y mujeres tenemos que resistir y combatirlas fortaleciendo las organizaciones y forjando la unidad popular. 
En buena parte del mundo, también en el Ecuador, los gobiernos de turno junto a la iglesia han obstruido el avance de las mujeres en la participación política y en la toma del poder; postergando las condiciones propicias para que las mujeres ejerzan su ciudadanía.
No pretendo, rememorar los hechos de aquel ocho de marzo. Tampoco quiero repetir frases frívolas a la mujer. Hoy la mujer es la conjugación del amor que se revela en rebeldía y que sin renunciar su apasionada lucha, enciende con el fuego de sus besos, las grandes avenidas por donde transitan hombres y mujeres para hacer realidad la utopía de la Patria libre y emancipada. 
Hoy Mujer de mirada clara, de alma cristalina, de risa generosa, leal y solidaria, jamás furtiva, solo deseo revindicar el valor de millones de mujeres, cuya lucha en la actualidad va adquiriendo corazón y rostro de mujer, para ello, cito a Iván Bukin: “Las mujeres parece que incluso, no son personas sino unos seres totalmente especiales, que viven a lado de las personas y luchan junto al pueblo, a las que todavía nadie ha definido ni comprendido exactamente, aunque desde el comienzo de los siglos la gente no hace más que pensar en ellas”.

sábado, 27 de febrero de 2016

Este 27 de febrero: Día del Civismo, motivo de profunda reflexión patriótica.

Los gobernantes de turno, como parte del folklor político derivado de la dependencia y el fanatismo, han señalado esta fecha, como el Día del Civismo, del Ejército Ecuatoriano, de la Unidad Nacional; y de manera particular, para enaltecer el triunfo del Mariscal Sucre sobre el ejército peruano, durante la Batalla de Tarqui (1829).
Los acontecimientos históricos relacionados con la integridad territorial, han sido contados sobredimensionando el civismo, heroísmo y la proeza de hombres y mujeres, que derramaron su sangre y entregaron su vida en defensa de la libertad y soberanía del país. Sin embargo, el territorio nacional ha sido desmembrado tantas veces, que en la actualidad ocupa menos de la cuarta parte de lo que fue a raíz de la independencia de la corona española. 
Hay quienes sostienen que la poca practica del valor del civismo, es decir del amor y respecto a la patria, se debe a que en las escuelas no se imparte la asignatura de cívica, hecho que se demuestra con el aumento a todo nivel, del menosprecio e intolerancia hacia el pleno ejercicio de derechos, obligaciones y libertades y el irrespeto a la diversidad étnica y cultural. 
En el año 1990, el gobierno socialdemócrata, dispuso la fusión de las asignaturas de historia, geografía y cívica por la de estudios sociales. Así fue que la cívica dejó de tener lineamientos curriculares definidos y apropiados en la escuela. A partir de ese momento, la historia del país se conoce como breves fragmentos desintegrados, los textos escolares no relatan exhaustivamente los hechos históricos desde los personajes y relaciones de poder de arriba hacia abajo, tampoco mencionan, que todo forma parte de un proceso de explotación impuesto por la estructura política neoliberal a la que los gobiernos de turno se han sometido, consecuencia de ello se han agudizado la lucha de clases y la exclusión social.
El civismo se fomenta con el ejemplo, para ello, todos deberíamos conocer el verdadero aporte que han dado a la patria, en su lucha por los derechos humanos, la libertad y la independencia, hombres y mujeres como Rumiñahui, Espejo, Manuela Sáenz, Bolívar, Sucre, Montalvo, Alfaro, Daquilema, Dolores Cacuango, Matilde Hidalgo y tantos otros valerosos personajes, de quienes deberíamos emular su ejemplo como un tributo al sacrificio de los héroes y heroínas por legarnos una patria digna, libre y soberana.

sábado, 20 de febrero de 2016

“Desgraciado el pueblo donde la juventud no haga temblar al tirano"

Una vez más, se hace necesario la recreación popular de la célebre frase, que Juan Montalvo empleara para conceptualizar al dictador y a la tiranía: “desgraciado el pueblo donde la juventud no haga temblar al tirano", frase que en los últimos tiempos, ha estado minando la conciencia de la juventud que se resiste a que sus opiniones sean teñidas de verde agüita; y, a que sus derechos sean conculcados. 
Es indiscutible que la fuerza de la juventud es el motor que mueve o detiene el desarrollo de una sociedad, es la fuerza y esperanza de un pueblo. La sociedad y el Estado debemos aprovechar las potencialidades de la juventud a la hora de implementar cualquier propuesta que tenga que ver con su presente y futuro; y ver también a la juventud como protagonista del trabajo y de la actividad política.
Desde luego, corresponde más al Estado impulsar su formación y preparación, brindando no solamente las condiciones para que ellos reciban una “buena” educación en las aulas, sino, especialmente, creando los espacios para que sean ellos mismos quienes se pronuncien respecto de sus problemas y aspiraciones, que en definitiva, son las aspiraciones de todo un pueblo que lucha por su verdadera independencia y soberanía, porque al fin y al cabo, la educación es una tarea política, es un campo de batalla de la lucha de clases.
En la cuestión política, solo en la medida en que ese grupo vital llamado juventud se interese por las peculiaridades y funciones del sistema político imperante, ampliará su cultura política y estará en mejores condiciones para la participación y toma de decisiones que contribuyan a lograr la verdadera independencia y soberanía nacional.
Los acontecimientos pasados y recientes de las propuestas de los estudiantes de varios planteles, no pueden, de ninguna manera ser vistas como acciones aisladas de la realidad nacional; y, menos calificadas de terroristas para encarcelarlos. 
El gobierno debe concienciarse de que los diversos epítetos que el oficialismo emite contra la juventud, son vistos como un verdadero acto de amedrentamiento y criminalización de su protesta, y más por eso, que por otra cosa, sale a manifestarse en las calles de las principales ciudades del país, condenando la prepotencia del régimen que de a poco adquiere tintes dictatoriales.
Gracias a los estudiantes, hoy el pueblo ecuatoriano parafrasea ¿hasta cuándo Rafael, abusarás de nuestra paciencia?

viernes, 12 de febrero de 2016

La pobreza no tiene ideología

En los últimos años ha venido transfigurándose el concepto de ideología, caos que se agrava más, cuando se avecinan eventos electorales y en momentos en que los gobiernos de turno empiezan su declive de popularidad; es precisamente allí, cuando se escuchan simplezas, como la frase que intitula el presente artículo.
Aunque no se quiere reconocer que vivimos una crisis económica, que en lo nacional está caracterizada por la negación y a la vez reconocimiento oficial, de que ésta se debe a causas externas. Mientras para la oposición, es el resultado de una planificación que prioriza la defensa de un proyecto hipertrofiado y proselitista, que en la práctica, no garantiza, que la “patria ya es de todos”.
Nadie puede imaginar, que la pobreza como condición socioeconómica tenga una ideología, a la que los ciudadanos nos adhiramos libremente, imposible. Lo que si es cierto, es que, la pobreza es consecuencia de la indebida e inequitativa redistribución de la riqueza. La ideología, en palabras simples, es el conjunto de ideas, principios y declaraciones programáticas, que en el caso de Alianza País, es el poetizado socialismo del siglo xxi.
Funcionarios del Gobierno afirman que en el Ecuador, la reducción de la pobreza es una realidad. Al parecer, las estadísticas se las maneja al estilo del presidente Churchill, que decía, “las estadísticas más fiables son las que se pueden manipular”. Es obvio que ningún presidente por más académico que se declare, va a solucionar el problema del desempleo ni a arreglar la economía. Tampoco se solucionará este mal, trayendo inversión condicionada al mismo estilo del FMI, ni ofreciendo bonos de desempleo.
La pobreza y las desigualdades crecerán mientras no se cambie el sistema político de gobierno, mientras se siga privilegiando los intereses de los grupos de poder económico y político. Visto así, la pobreza si tiene ideología, es un recurso demagógico que responde al estado neoliberal disfrazado de revolucionario, progresista, populista, etc., que se sostiene gracias a la poca educación y conciencia política de los sectores populares.
Por tanto, para que ese cambio se dé, es preciso, al decir de José Martí, “no descuidar el trabajo y la educación ideológica en la organización popular…, no podemos engañarnos, pues no se garantiza el apoyo popular a los procesos dando al pueblo sólo mejores condiciones de vida, porque eso puede originar en la gente una mentalidad consumista" que menoscaba la unidad.

viernes, 29 de enero de 2016

Ala conservadora de Pachakutik se retorció de rabia ante la Bandera Plurinacional

En el afán por poner fin al gobierno de Alianza País, amplios sectores sociales y políticos convocados por Pachakutik, venían adelantando un acuerdo programático, que finalmente no progresó porque las bases de la Ecuarunary y la CONAIE lo impidieron, argumentando que, por historia y por principios, jamás se aliarían con la derecha. Parafraseando a Carlos Marx sobre este hecho diríamos que: la vieja partidocracia se retorció en convulsiones de rabia ante el espectáculo de la Bandera Plurinacional.
La inconclusa cita convocada para lograr acuerdos que conlleven a rescatar la democracia y la lucha por ella, pusieron en alerta a la dirigencia política, dejando en claro, que en el proceso electoral que se avecina no está en juego, la continuidad o no de Rafael Correa, sino la defensa de las libertades, para lo cual es de vital importancia la educación política de los ciudadanos, solo así, podríamos comprender tanto las ideologías y tesis de cada organización, como los procesos reales de unidad.
En los momentos actuales, se siente más la necesidad de refrescar la propia conciencia social y de recrear las tradiciones de lucha de los trabajadores y de los pueblos del Ecuador, que a lo largo de la vida colonial y republicana con su histórica participación de masas, han ofrendado sus vidas en defensa de la democracia, las libertades, la justicia y equidad social. Hoy los sectores populares, ratifican que la unidad es solamente con los sectores populares; que la unidad de la izquierda es con la izquierda.
La oposición a una alianza con la derecha de ayer y de hoy, está convencida que el enemigo no es el Presidente Correa sino el sistema opresor que nos gobierna, por ello proponen una estrategia popular desde las bases, para luchar contra los sectores retrógrados, contra la oligarquía servil a las transnacionales, contra la derecha que defiende la corrupción y los privilegios de las elites, contra el régimen dictatorial y la prepotencia, contra la división de las organizaciones y la criminalización de la protesta social, contra las sabatinas que se utilizan para desprestigiar las acciones de la oposición. 
En esencia la fracasada cita, identifica a un sector con planteamientos más avanzados, humanistas y solidarios. Pero a la vez nos invita a reflexionar acerca de nuestra obligación de buscar una unidad para construir una patria de plena soberanía.

viernes, 22 de enero de 2016

Posibles alianzas con adversarios históricos irreconciliables

Para los ciudadanos del día a día, los que nos son parte de las organizaciones sociales y políticas, para los que sólo se informan de la tertulia cotidiana, les son indiferentes las explicaciones que sobre la crisis ofrecen los políticos y economistas. Ellos las conocen a profundidad, porque las sienten, enfrentan y resuelven en el propio día a día. Son prácticos.
Esa experticia de los ciudadanos de a pie, parece no importarles a los dirigentes de organizaciones populares y políticas. Si les prestaran atención, en ellos encontrarían un torrente de valiosa información para un verdadero análisis de la coyuntura nacional y local. Claro que sí, saben y muy bien, que las ofertas de campaña jamás se hacen realidad, porque una vez que acceden a los cargos públicos y a la burocracia, lo importante es la recuperación de su inversión y el pago de favores.
Por ello es que, en medio de los alborotos por la unidad y las alianzas, en los momentos en que el peso de la crisis les golpea más, se cuestionan acerca de la aparición de supuestos salvadores de la patria que juegan con la esperanza popular. Saben que ahora ya no es suficiente informase por los medios de comunicación, saben que es el momento de la exigencia de rendición de cuentas y de la participación efectiva. Sin embargo, lejos de buscarla, prefieren escudriñar en el entramado político y exigir respuestas.
En el trajinar cotidiano, la ciudadanía, los trabajadores, los campesinos, los maestros y estudiantes, van definiendo la situación coyuntural presente, como una manifestación de los mismos actores y grupos aunque con diferente careta y etiqueta, pero al final los mismos. Saben que los actores y grupos, ahora convencidos del desgaste popular de la revolución ciudadana, buscaran la unidad, tratando de ocultarse ellos mismos, las diferencias ideológicas, contradicciones de clase, negándose que hasta hace poco, eran adversarios históricos irreconciliables. 

Es importante entonces, que para estar atentos al desarrollo de los acontecimientos políticos que se avecinan, previo a las alianzas se respondan inquietudes como: ¿Para qué se busca la unidad? ¿Qué intereses están en juego? ¿Qué organizaciones o fuerzas intervienen en esa unidad? ¿Qué clases sociales representan esos actores o grupos? ¿Qué objetivos persiguen implícita o explícitamente? ¿Qué tipo de gobierno se pretende?, etc., etc.  

viernes, 15 de enero de 2016

“Nadie sino la mayoría es soberana y dueña de su destino"

Los trabajadores y las mayorías populares, no hemos sido capaces de educarnos políticamente para examinar la realidad actual del país y de pronunciarnos sobre el contexto coyuntural que nos proponen los grupos de poder político y económico en su afán de derrotar al cacique de turno, el cual dista mucho de la aspiración popular de hacer realidad la construcción de una patria soberana.
Los más diversos y “antagónicos” sectores repiten hasta el cansancio, que para arrebatar el poder a Alianza País, “hay que deponer ideologías”, si es que algún día la tuvieron. Sin embargo, aún hay tiempo para que los líderes populares y la dirigencia política apelando a la sensatez y capacidad, revisen, analicen y tomen los correctivos y decisiones más acertadas para que la esperanza popular no se postergue.
Es preciso mencionar que los principios ideológicos son el marco teórico y ético que sirve de base para la actividad de los partidos y movimientos políticos. Cuando se habla de la dignidad política, se hace en relación a los principios ideológicos, que no deben estar escritos en piedra, sino responder a un breve conjunto de enunciados que los identifiquen y a la vez los distingan de los otros partidos y movimientos.
En este adelantado año electoral y ante la precaria posibilidad de dos frentes políticos, uno alrededor de Alianza País y otro por la oposición, es imprescindible que desde las organizaciones populares se identifique con claridad: primero, la trayectoria política de quienes lideran los frentes; y segundo, los principios ideológicos y aspiraciones políticas subyacentes en los proyectos estratégicos que se acuerden.
Las palabras de Simón Bolívar, “ni un partido, ni una fracción, nadie sino la mayoría es soberana y dueña de su destino", se convierten en bandera de lucha y punto de partida para el análisis y toma de decisiones a la hora de ser parte o no de uno u otro frente.

Si se trata de derrotar al Gobierno de la Revolución Ciudadana, la Derecha optará por cualquier camino, los principios ideológicos son secundarios. Pero si se trata de avanzar en la construcción de la patria nueva, los sectores populares y progresistas, sin renunciar a sus principios, deben luchar a la par, contra esa misma derecha y la izquierda fanática enquistada en el poder, pero sin olvidar, que la inflexibilidad, el sectarismo y el oportunismo conducen a la derrota.

viernes, 8 de enero de 2016

Un espacio para participar participando

“Hay que luchar por nuestros derechos…”; “hay que cambiar esta situación…”; “hay que defender los cambios…”; “hay que buscar soluciones a la crisis…”; frases como las citadas, se escuchan a diario en pláticas de los diferentes sectores sociales, en las calles, en las plazas, en las cafeterías, en el trabajo.
Son frases fijas incluso en personas sin previa amistad, que coinciden en las columnas haciendo tramites en instituciones públicas, bancos, buses etc., sin duda se escuchan dentro y fuera de los movimientos y partidos políticos, como como asumiendo cierta, lo importante es, que se empieza a pensar como asuntos propios y no de los otros, como buscando un espacio, un lugar para participar activamente, y ya no estar pendiente solo de la queja, de la denuncia, porque se empieza a entender que éstas, por sí solas no cambian la realidad.
Tampoco se puede creer que la presencia física de alguien, de varios, incluso de muchos, es motivo de cambio. No. Claro que, la historia nos rememora, que ha habido personajes con sin estar presentes han participado sin participar. Son únicos. Por ejemplo, Eugenio Espejo, Patriota y gestor intelectual del Primer Grito de la Independencia Americana, pues su pensamiento plasmado en el periódico Primicias de la Cultura de Quito, -cuya primera edición la recordamos este 5 de enero- fueron las enseñanzas que influyeron en grupo de patriotas quiteños que junto a Manuela Cañizares conspiraron contra la Corona Española.
Lamentablemente en no pocas ocasiones, de manera particular, quienes hacen dirigencia barrial, gremial u opinión pública, pareciera que solo participan -participamos- cumpliendo el deber de formar parte de los comentarios cotidianos y no con la convicción de contribuir a defender los intereses de sus representados. Y es entonces, en ese momento, en que pareciera que despertamos, que descubrimos la verdad a medias, y sin participar donde debemos participar, hacemos criticas al otro, a los demás, que porque los elegimos, que porque no dijo lo que debía decir, que porque no nos representa como merecíamos, que porque los elegimos, y un sin número tardío de porqué.
Muchos olvidamos con facilidad, que cuando elegimos a la persona o a las personas, que llevarían nuestras inquietudes iba la mayor parte de nuestras expectativas, de nuestras oportunidades. Por eso, si no supimos ver las cualidades de quien elevaría nuestras voces, ahora es tarde, simplemente, perdimos la mitad de las esperanzas, la mitad de la batalla. Para continuar en la conquista del resto de esperanzas, nos queda la obligación de participar participando. Y una buena forma de participar, es escoger a quien hable por todos, si es que nosotros mismos no somos de esos, con una causa por la que se debe luchar.

lunes, 4 de enero de 2016

El compromiso del periodismo es con la dignidad popular

Para el Gobierno, la Ley de Comunicación es un instrumento que garantiza “más transparencia y más información”; mientras que para otro sector de ecuatorianos que opinan distinto, constituye un retroceso en el ejercicio del derecho a la libre expresión y el debate público.
Es importante el papel que desempeña el periodismo, en particular el periodismo de investigación, en el derecho a la información, en el combate contra el burocratismo, el oportunismo, el nepotismo y la corrupción, males que en los últimos tiempos han incrementado las ambiciones personales y la defensa egoísta de intereses y posiciones adquiridas que se alejan de los postulados éticos de la “revolución ciudadana”.
Parece que el ocupar puestos burocráticos, dificulta la objetividad y la tolerancia. Es inmediata la demostración de prepotencia a todo nivel, cuando se denuncian actos y acciones incorrectas. Les es imposible entender, que el objetivo es acabar con la corrupción y no con las personas, desde luego anteponiendo siempre el interés de la sociedad en su conjunto.
Inicialmente, los sectores populares y organizaciones de base, creyeron que la redistribución de frecuencias iba a democratizar la comunicación y la información. Sin embargo al definir a la comunicación como servicio público y someterla a un sistema exagerado de censura previa, en la práctica se terminó impidiendo la labor periodística e investigativa sobre asuntos de interés público, llegando al extremo de cerrar medios de comunicación y perseguir periodistas.
Para el caso de los líderes gremiales y actores populares de base, la intransigencia se agrava más con la vigencia del Reglamento para el Funcionamiento del Sistema Unificado de Información de las Organizaciones Sociales y Ciudadanas, el cual restringe -por no decir viola-, los derechos y libertades consagrados en la Constitución, pues contiene una serie de normas restrictivas que se aplican para perseguir y sancionar a quienes piensan diferente.

Quizá resulte paradójico, pero cuando el periodista Julian Assange llegaba a la Embajada del Ecuador en Londres, el Presidente Correa declaraba que se le concedía asilo, por considerarlo “un perseguido político, como consecuencia del ejercicio de su derecho a informar al público sobre hechos relevantes, relacionados con graves violaciones de los derechos humanos…” Más resulta, que es él, personalmente, durante las sabatinas, quien dispone la forma de actuar contra líderes populares e indígenas, periodistas y ciudadanos comunes, por el simple hecho, de no uniformar su pensamiento al oficialismo. 

sábado, 26 de diciembre de 2015

La educación no comienza ni termina en las aulas

Los maestros y maestras de todo el mundo son históricamente luchadores sociales. Con ese espíritu de solidaridad se siguen conduciendo por el camino de la unidad con los sectores populares para erradicar las normas sociales y jurídicas que legalizan las injusticias.
En épocas de dominación y opresión exacerbadas los maestros y maestras han sabido rebelarse contra la injusticia, convirtiendo el conocimiento en arma, para enfrentar el miedo a la persecución, la cárcel y la tortura.
En el contexto actual, los maestros y maestras junto a miles de jóvenes y padres de familia se han arrojado a las calles para luchar por el acceso a la universidad y por una educación digna, y en contra del sistema que los priva del derecho a la enseñanza.
José Martí, refirió que “ser culto es el único modo de ser libre”, lo cual implica la “descolonización el pensamiento y las culturas para construir saberes emancipatorios”. Y eso es lo que hacen los maestros y maestras en todo el mundo, pues desde las aulas contribuyen a la formación de los sujetos transformadores de la sociedad.
Del modelo de educación imperante depende que los pueblos sean dominados a través de ella o emancipados si se aprende a pensar por nosotros mismos. La educación no es una mercancía sino un derecho, por tanto, no puede venderse ni comprarse. Cuando a un pueblo se le usurpan sus derechos, se les usurpa la libertad. Y la libertad no se pide de rodillas se la conquista con el arma al brazo decía Eloy Alfaro.
Para que la educación sea liberadora es fundamental cambiar el sistema político basado en la dominación por un sistema justo, inclusivo y diverso, que respete la dignidad humana y sea representativo del patrimonio pluricultural ecuatoriano. Un sistema educativo que cuestione la construcción de los saberes, cosmovisiones y las bases epistemológicas caducas con el afán de crear nuevas maneras de interpretar, explicar y vivir la realidad.

Los maestros y maestras convencidos de que la educación no comienza ni termina en las aulas, que ésta ocurre en todos los espacios de las relaciones sociales, por eso preparan a los estudiantes para que cuando culminen sus estudios, empiecen su verdadera lucha por la vida, esa lucha que estará en función de la transformación de la sociedad y sus necesidades. 

viernes, 18 de diciembre de 2015

"Pobrecito mi patrón, piensa que el pobre soy yo"

Parodiando a Cabral, los gobiernos de tendencia neoliberal, asumen que se es menos pobre, porque se dispone de más bienes materiales. Falacia igual a la existencia de Papá Noel.

La pobreza o la riqueza no se pueden medir por la cantidad de cosas, como tampoco por la cantidad de salario que se gane. Es indispensable establecer el grado de satisfacción de necesidades que puedan producir esas cosas o ese salario a toda la población. Por ejemplo, trescientos cincuenta dólares de salario básico en Ecuador es poco, sin embargo en Haití resultaría atractivo, aunque asimismo insuficiente para cubrir la canasta básica.
En estos días de pleno ejercicio de la cultura mercantilista, Nos darnos cuenta de la pobreza humana de los gobernantes, que son los culpables de la pobreza material que padecen los sectores populares, pobreza injusta e inadmisible que genera el modelo desarrollista actual. Pobreza humana de la dirigencia gobernante. Si, pobreza humana manifestada en la incapacidad para actuar con pensamiento y criterio propios al momento de elaborar y aprobar las leyes que beneficien a todos los pueblos del Ecuador. No es ninguna novedad, que éstas se envían desde Carondelet.
La pobreza humana a la que hago referencia, no es propiedad del gobierno actual. No, de ninguna manera. Estos procedimientos antidemocráticos propios del populismo, han sido feria de todos los gobiernos anteriores, que prometiendo combatir la injustita social, han ahondado la brecha entre ricos y pobres. Quizá haya quienes crean que, porque los sectores visibilizados como pobres, poseen electrodomésticos e incluso cocinas de inducción, ya han dejado de ser pobres. No, siguen siendo pobres.
Es patético que: Mientras se vocifere contra las grandes potencias; se les entregue por adelantado los recursos naturales a pretexto de dinero fresco. Mientras se siga dependiendo de la cultura del petróleo y del impuesto; el cambio de matrices seguirá siendo una quimera. Mientras se siga gastando en ministerios inútiles y en viajes de popularidad; la crisis económica aumentará postergando el ansiado buen vivir. Mientras en las sabatinas se siga denostando a quienes no piensan en el sentido de la corriente oficial; la clase gobernante profundizará su pobreza humana.

Pero más patético es, que mientras más se violentan los derechos civiles y se judicializa el descontento social, sigamos presos del miedo.

lunes, 14 de diciembre de 2015

VASIJA DE BARRO

Historia de la cancion ecuatoriana Vasija de Barro
Tomado de: https://www.cancioneros.com/co/7895/2/la-historia-de-la-cancion-vasija-de-barro


Este mes se han cumplido 65 años de la composición de la que es, seguramente, la canción ecuatoriana más conocida, la Vasija de Barro. Este popular danzante se gestó de una forma coral en una noche de borrachera en casa del pintor Oswaldo Guayasamín. Gonzalo Benítez cuenta esta historia en su libro Gonzalo Benítez: tras una cortina de años del que publicamos un fragmento
Me encontré en la calle Guayaquil con el Oswaldo Guayasamín y nos invitó, pues, a una reunión en su casa para el viernes siete de noviembre de 1950 a las siete de la noche; pero recién podíamos ir después de la Radio a las nueve y media. "A la hora que quieras", me dice, "y por favor invítale al (Luis Alberto) Valencia".
Así que fuimos a donde el Oswaldo, pero no tenía la casa de ahora sino que vivía donde el papá, al frente de la Basílica. Llegamos como a las diez y media y les encontramos ya medios avanzados. Fuimos con una guitarrita mía que después rompió el Valencia en una reyerta. No ve que le prestaba mi guitarra para sus serenatas; así, que él se había defendido con la guitarra y me entregó el mango no más...
En la fiesta había unos 80 invitados entre poetas, pintores y alumnos de la Escuela de Bellas Artes de La Alameda. Ahí nos pidieron que cantemos y después del canto ya se hicieron grupos, así es que me fui a donde tomaban menos y el Valencia se fue a donde estaban dándole duro.
Ahí le veo al Jorge Carrera Andrade que estaba ilusionado con un cuadro del Oswaldo llamado El Origen. El cuadro estaba todavía fresco y hasta me manché los dedos. En la pintura había una vasija de barro y, dentro de esta, unos esqueletos pequeños, de niños. El Oswaldo explicó que los Incas enterraban a sus familiares dentro de la vasija junto con alimentos. Se impresiona el Jorge Carrera y le vemos que se va a la biblioteca, coge un libro y en la contratapa escribe una estrofa: 
Yo quiero que a mí me entierren
como a mis antepasados
en el vientre oscuro y fresco
de una vasija de barro. 
Nos impresionó a nosotros también... Cuando en eso coge el libro el poeta Hugo Alemán y debajo escribe otra estrofa: 
Cuando la vida se pierda
tras una cortina de años
vivirán a flor de tiempo
amores y desengaños. 
Y para susto de todos coge el libro el pintor Jaime Valencia que escribe un cuarteto muy lindo: 
Arcilla cocida y dura
alma de verdes collados
barro y sangre de mis hombres
Sol de mis antepasados. 
Entonces cogí el libro porque dije a mí me toca poner alguna cosita, cuando en eso me arrancha el Jorge Enrique Adoum y me dice: "Ve vos después cantarás". Cogió el libro, corrigió cosas y puso la cuarta estrofa: 
De ti nací y a ti vuelvo
arcilla, vaso de barro
con mi muerte yazgo en ti
de tu polvo apasionado.
 Terminado eso, se dieron las vueltas, nadie sabía quién iba a poner música, qué se iba a hacer con la letra. Serían las doce y media. Cuando le veo al Jorge Carrera Andrade que se acerca donde mí con el libro. Entonces me dice: "Vea Gonzalo, esto con música tiene que ser una belleza". Pensé y le dije: "Bueno", así es que cogí la guitarra.
¿Y ahora qué hacía? El Potolo estaba dándole al chupe y era muy difícil concentrarse con la bulla de la gente, pero como ya le acepté, bajé unas gradas con luz que había al fondo, agarrado la guitarra y el libro. Me demoré cerca de una hora y, cuando ya estuvo, regresé y encontré a mi compañero Valencia medio dormido en un sillón.
Total que le levanto y le digo: "Primero oíme cantar". No le gustó y me dice: "Pero vos le has puesto un ritmo cadencioso". Le digo: "No, porque la música tiene que estar de acuerdo al sentido de la letra". "No, me dice, ponéle ritmo de albazo". Le dije que no, porque el ritmo de danzante es telúrico. No acepto que le cambies.
Y como él siempre decía que es hincha del Aucas y que nunca pierden, cuando mucho empatan, le dije que yo era de la Liga y que ahora sí él iba a perder, ni siquiera a empatar. Así que le fui obligando y, como tenía buen oído, aprendió rápido.
Ensayamos para hacer el dúo y cuando cantamos la gente se emocionó tanto que se han pasado cantando hasta las seis de la mañana. Yo me salí como a las dos, porque como no chupaba... Ahí nació la Vasija de Barro, que ahora es cantada en todo el mundo. Yo mismo no creía.
Para que quede como documento, les pedí a los que escribieron que firmen y yo también dibujé un pentagrama y escribí los primeros compases. Entonces le dije a Valencia que firme también, como él estaba cantando...Y así quedó.
Incorporamos la canción al repertorio de las audiciones y seis años después, todavía nadie quería grabar esa pieza, ¿qué tal?
Así que fui donde Gustavo Müller de Discos Nacional a decirle: "Tengo una canción muy bonita", y le canté la Vasija de barro. No me dio ni la hora. No llegué ni a la segunda parte porque me dio coraje. "No, no", me dice, "eso no es comercial, eso no se va a vender". ¡Qué cosa más equivocada en que estaba! Hasta que ya no le quise ni oír y me salí. Pero me dije: "A este tengo que ganarle".
Incluso el Potolo se resistía a cantar y me decía: "Más bien cantemos estotra canción porque esa ya está en desuso". Ahí me daba iras. Me fui a mi casa —en la calle Imbabura, más arriba de la 24 de Mayo—, recorté un cartoncito y me puse a pintar una vasija de barro, le puse los pedacitos de hueso y le hice una portada de disco poniéndole Vasija de barro en letras grandes, porque hasta ese momento no tenía título la canción.
Volví para convencerle a Gustavo Müller. Fui con mi dibujito y cuando me recibe le digo: "Verá, le he traído este dibujo", y me dice: "Bonito está. A ver, ¿cómo es la canción? Cántele porque no le oí bien".
Le canté otra vez y pregunta: "¿Con qué instrumentos podemos grabar esto?". Le digo: "Con los mismos que tenemos". "Entonces cite a ensayo a los músicos". Así que reuní una orquesta de diez músicos. Al piano estaba Lucila Molestina de Pólit; en la flauta, Eduardo Di Donato; y dirigió la orquesta Manuel Espín (padre de Enrique Espín Yepez) y él mismo hizo los arreglos. Entonces hizo la grabación Gustavo Müller que sabía grabar muy bien y era profesor de sonido. Salió un disco con ocho temas y luego en un "estandar play". Esto sucedió en 1956.
Cuando salió a la venta el disco, fui al almacén y oigo una bulla grande y cuando pregunto, me dicen que abrieron a las ocho de la mañana y a las once ya no había ni un disco. Se agotó el tiraje y estaban apuraditos en hacer una edición mayor. Así fue.
Esta canción se volvió representativa de la música ecuatoriana.
 

domingo, 13 de diciembre de 2015

Educación sindical, reivindicativa e integral para luchar por la dignidad

Por reiteradas ocasiones se ha manifestado que la actual Constitución del Ecuador es garantista y de derechos progresivos. Sin embargo, a diario se restringen derechos. Cada vez son más los sectores que, en materia laboral opinan, que la enmienda aprobada por la Asamblea Nacional, es regresiva.
El oficialismo expresa que el cambio no es retroactivo, que estarán regidos por la LOSEP solo los trabajadores que ingresen al sector público, mientras que los otros, seguirán amparados por el Código del Trabajo. Lo cierto es que, con la enmienda los trabajadores del sector público perderán el derecho al contrato colectivo y, aunque se diga lo contrario, el derecho a la organización sindical.
Ahora, los trabajadores y sus organizaciones, deben reflexionar su nuevo rol, un rol que sin perder su identidad de clase, pueda confrontar la política antipopular y enfrentarse a la arremetida globalizadora que impone nuevas normativas para satisfacer el insaciable apetito de las transnacionales, afectando las conquistas del sector laboral.
Las nuevas acciones de los trabajadores, tienen que estar dirigidas a enfrentar la flexibilización laboral y la reestructuración del sector público, que a pretexto de la baja del precio del petróleo, despide cada vez a más trabajadores, provocando mayor desempleo y recortando derechos. Los recientes cambios en el ámbito laboral, exigen luchar por un trabajo decente y una vida digna, consecuentemente la urgencia de fortalecer la unidad sindical e intersindical y con las organizaciones populares.
La embestida neoliberal que reaparece con fuerza, obliga a los trabajadores a diagnosticar su accionar y las amenazas crecientes que se avecinan, esto implica mejorar su capacidad de respuesta, y para ello también, mejorar la educación sindical de la dirigencia y de las bases.
Dos factores subyacen en el relativo apoyo de una parte de los trabajadores al gobierno. El primero, la manipulación de la frágil dirigencia y, segundo, quizá el más influyente, la formación paralela de sindicatos. Esto precisa que la Gloriosa UNE junto a los sectores populares y las organizaciones gremiales, independientemente de que sean públicas o privadas, tengan por meta, la formación de una sola organización nacional, la cual acompañada de un una actitud y un plan de alternativas al abuso, prepotencia y arrogancia, se opongan a la política neoliberal y a los intereses de la gran oligarquía empresarial, a la que se somete el gobierno nacional, el cual, en los últimos días ha mostrado de frente su naturaleza reaccionaria, sin dudar en adoptar medidas que afectan a los sectores populares.
La educación sindical, sin dejar de lado las justas aspiraciones reivindicativas, debe tener en cuenta la formación integral, humanista y política, el estudio de las propuestas económicas del gobierno y la realidad nacional e internacional.
En el caso particular de los maestros y maestras, urge recrear la historia de la Gloriosa UNE, para refrescar en nuestra memoria cómo durante estos setenta años, se han forjado aquellas jornadas protagonizadas por los maestros y las clases populares en insuperables marchas de unidad, para levantar la conciencia solidaria, con la clara idea de dejar de lado la indiferencia y los temores, en fin…, para luchar por nuestra dignidad.

viernes, 4 de diciembre de 2015

Enmiendas a la Constitución o socialización de una consigna

Los sectores populares, los de a pie, los que forman parte del más del veinte por ciento que está en la parte inferior de la permanente y degradante brecha social y económica denominada pobreza. Que ellos no entiendan, sí las enmiendas son reformas o sí éstas son enmiendas, es comprensible. Pero al decir del ex mandatario Noboa, “que algunos congresistas sean como los ignoritos”; sí es preocupante. 
Se ha señalado que las “enmiendas” han sido socializadas durante un año por todo el territorio. Que se han realizado varios cambios. Que ya no son diecisiete ni dieciséis, que ahora son quince. En el supuesto de tal socialización, de que sirvió, si a última hora, al Presidente, se le ocurre agregar dos transitorias, que no constaban en el paquete que la Corte Constitucional aprobó. 
Una de las transitorias dispone que quienes hayan sido electos por dos ocasiones consecutivas, incluido el Presidente, no podrán postularse en los comicios de 2017. Sin embargo, hay un as bajo la manga. Que la astucia revolucionaria con la mayoría legislativa, pueda interpretar las “enmiendas”, para permitirle una tercera postulación presidencial al líder oficialista.
La historia nos da cuenta, que las consecuencias políticas de dejarse llevar por los delirios del poder, siempre son adversas, cuando no trágicas. Un ejemplo cercano, es el ex Presidente Fujimori.
Vale recalcar, que para los gobiernos populistas, es más provechoso socializar la demagogia convirtiendo sus responsabilidades en consignas; y no, academizar el debate de ideas, menos una consulta popular, como debió haber sucedido con los cambios a la Constitución, que de momento son parte de la polémica entre ecuatorianos, polémica que seguirá más allá del Palacio Legislativo, seguirá en las calles y plazas.
Un día después de la aprobación de las “enmiendas”, la prepotencia sigue allí. Corresponde a las organizaciones gremiales, a los sectores populares y progresistas, generar el debate y la propuesta de reales alternativas para revertir esa situación de autoritarismo amparada en la propaganda y socialización de consignas populistas. 
Juan Montalvo dice que “solo el debate de ideas nos hará libres, fuertes y sin temor a las cadenas y mordazas”, que limitan la vida institucional y democrática. Al fin y al cabo, el sueño del buen vivir es una tarea inconclusa; y, a los ecuatorianos nos corresponde empezar a responder por ella.