viernes, 9 de julio de 2021

Educación y reformas, ¿de qué lado estamos?

El Ministerio de Educación ha pintado el regreso presencial a clases como “un acto prioritario y de justicia” para los niños y jóvenes de los sectores populares. Visto así, tiene razón, pero en realidad se encubre el deseo de regresar a controlar el sistema educativo convertido durante la pandemia en un desorden absoluto tanto en lo familiar como en lo escolar. Si fuese un acto de justicia, el presidente Lasso tendría habría empezar a crear las fuentes de trabajo y subir el salario que ofreció en campaña. No es cierto que se regrese para buscar la equidad o disminuir la brecha educativa que tiene décadas, se regresa para complacer a los organismos internacionales que exigen recuperar sus ganancias.  

La administración del presidente tiktokero ha demostrado inutilidad para superar la crisis generada por la pandemia, lo que se dijo en campaña fue pura demagogia. Una vez en el poder se olvidaron de la falta de equipos tecnológicos, de la conectividad, de la deserción escolar, del cierre de escuelas; del mejoramiento de la infraestructura sanitaria, se olvidaron de defender la educación pública y sobre todo de dignificar la calidad de vida de los docentes. Esta cruda realidad, muestra la poca importancia del Gobierno del triunvirato, si del triunvirato de Lasso, Nebot y Correa, que ahora se disponen a concentrar a buena parte de la población en las calles, en el transporte y en las escuelas, para ser presa fácil de los rebrotes o nuevas olas de contagios. Consecuentemente, más temprano que tarde regresaremos a las clases virtuales que seguirán sin presupuesto y desatendidas.

Lo cierto es que, luchar por la educación pública laica, gratuita y de calidad requiere la defensa de la vida, y para defender la vida se requiere de la unidad y de la organización. No me cansaré de señalar que la vacunación masiva es urgente, porque la contaminación como se señala desde los hospitales no ha disminuido, contagios y muertes son parte de la dinámica de funcionamiento de la sociedad capitalista. Tengo la certeza que la presión por la apertura de escuelas va de la mano de la liberación de actividades económicas dentro de un capitalismo en crisis, que aumenta la degradación educativa y posterga el mejoramiento de las condiciones de vida.

Los docentes durante la virtualidad han trabajado y trabajan más, mucho más de lo que el gobierno supone. Fue el gobierno de Moreno y ahora el de Lasso, los que no han cumplido, fueron ellos los que sin dar solución a la crisis educativa persuadieron a la población de que “están educando para el futuro”. Son sus políticas las que no cumplen con el mandato constitucional. Es la derecha retrograda la que se opone a la vigencia de la Ley Reformatoria a la Ley Orgánica de Educación Intercultural. Por ello, lo central es la tarea organizativa y la unidad. A decidir de qué lado estamos, del lado de quienes niegan nuestros derechos, o del lado de quiénes luchan por la vida.




viernes, 2 de julio de 2021

Romper las cadenas del silencio para defender la educación

Apremia un nuevo punto de vista sobre la realidad escolar, un análisis sereno acerca del rol de cada integrante de la comunidad educativa y de cuáles son sus prioridades, especialmente de los alumnos, que son la razón de ser de la escuela y que en ellos se basa todo lo que trabajamos. Es a ellos a quienes tenemos que rendirles cuentas y no la tecnocracia educativa, ni siquiera al gobierno de turno.

La tarea educativa tiene muchas aristas que nos permite a los docentes considerar una variedad de herramientas para trabajar con creatividad, cariño, confianza y dejando recuerdos felices en la niñez. Es hora de dar otra mirada al sistema educativo y entender que el enfoque debe centrarse en las personas que trabajan, estudian y conviven en la escuela, promoviendo la participación activa en todo lo que sucede en ella, pues la escuela tiene que ser protagonista de la crítica realidad que vive el país y el mundo.

No bastan las clases en radio, televisión o internet, los docentes comprendemos que el valor humano, las exigencias morales e intelectuales que nos competen como educadores de las nuevas generaciones, conllevarán a transformar la sociedad y a construir un país más solidario, donde cada ciudadano tenga derecho a su identidad personal y a realizarse en medio de la colectividad sin sacrificar sus diferencias individuales.

Dejemos claro, la educación no debe estar recluida injustamente a la jornada escolar, sino fusionar lo que la niñez y en general las personas sienten, viven y crean para disfrutar de la vida con dignidad. No se trata, como pretende la escuela revisionista, de adaptar al alumnado a la caduca sociedad Se trata de prepararlo para que sea crítico del entorno en que vive y para que sea capaz de transformarlo desde sus mismos principios. Paulo Freire, insistía que, “los cambios sociales vendrán de las zonas marginales, de la gente que piensa en cambios radicales.”

Los docentes tenemos un deber cívico y revolucionario. Está en nuestras manos el futuro y el presente de la humanidad, depende de nosotros que esa humanidad sea dueña de su propia vida o, por el contrario, de que sea servil al sistema que niega sus derechos y lo oprime. La educación no nos pertenece a nosotros, sino a la niñez y juventud, a nuestro pueblo que día a día sobrevive redescubriendo que el sistema y la corrupción los condena cada vez más a la pobreza.

Rompamos las cadenas que nos atan al bullicio de las redes, salgamos junto al pueblo a demandar de la Corte Constitucional y del Presidente Lasso la vigencia de la Ley Reformatoria a la Ley Orgánica de Educación Intercultural, aprobada por la Asamblea Nacional y sancionada favorablemente por el Presidente Moreno. La aplicación de las reformas a la LOEI, dignifica a maestros, estudiantes, madres y padres de familia, significa además, mejorar las herramientas para erradicar las consecuencias nefastas de la crisis educativa, social, sanitaria y económica impuesta por la burguesía internacional.

viernes, 25 de junio de 2021

La pobreza se combate con educación, unidad y lucha

   
   Loja sigue siendo parte de un Ecuador mayoritariamente pobre, donde cada cuatro años -incluida la década robada- los inquilinos de Carondelet y del Palacio Legislativo, gobiernan y legislan para unos pocos, provocando de esta manera, un estallido social que crece y deja lentamente a más familias bajo las dos cara de una misma moneda, las desigualdades y la pobreza. Lacras que se muestran no solo en la falta de ingresos sino también, en el acceso a la educación, salud y otros servicios.
   
 La crisis sanitaria polarizó a la sociedad en tres segmentos, entre quienes tienen más o demás, los que tienen un trabajo para cubrir sus necesidades básicas, y los que apenas pueden sobrevivir. Literalmente la pandemia dividió más a las familias ecuatorianas, muchas dejaron de ocupar espacios comunes, mientras que el confinamiento, generó escenarios de servicios públicos para las clases muy pobres y pobres, y servicios privados para las clases medias altas y adineradas.

    El gobierno actual, de clara orientación neoliberal, menosprecia lo público, tiene la idea de que los derechos constitucionales a la salud, educación, servicios básicos y seguridad social, son simples bienes sociales que los ecuatorianos debemos pagarlos para poder acceder a ellos. Así, han anunciado ya la venta de varias empresas estatales; entre tanto, la privatización de derechos y servicios parecen entrar en un túnel sin salida que endeuda más a los sectores populares y acrecienta las ganancias de la burguesía.

  Quizá nos preguntemos: ¿cómo revertir esta realidad? ¿cómo disminuir la brecha de las desigualdades sociales? o ¿cómo hacer salir de la pobreza permanente? La respuesta parece simple: con educación y trabajo. Una educación pública laica, gratuita, de calidad, incluyente y emancipadora de los pueblos, que oriente a la defensa de derechos y libertades y a la construcción de ese nuevo Ecuador. Un trabajo con un salario acorde al valor de la canasta básica y que dignifique la vida del ser humano.

  El Ministerio de Educación con urgencia debe personalizarse por la aplicación y vigencia de la LOEI, mecanismo único para hacer cambios en el sistema educativo y dar un trato decoroso a la infancia y niñez empobrecida, para poner en vigencia el 6% del PIB en la inversión educativa, para garantizar a las familias con pocos ingresos el derecho a la educación de sus hijos.

  Si no entendemos que estas decisiones son políticas, si no entendemos que la economía en su versión neo liberal es la causa de la concentración de la riqueza en pocas manos. Si no entendemos que la unidad, organización y lucha es la firme apuesta para defender nuestros derechos y conquistas sociales, caso contrario, seguiremos apoyando el estatus quo de quienes descaradamente nos explotan.

Finalmente, saludo al victorioso Congreso Nacional de la UNE, celebrado el sábado 19 de junio. El correato y una red de serviles intentaron silenciar la voz del magisterio que es la voz del pueblo. La UNE sigue firme, unida, luchando y movilizada en defensa de la LOEI.

viernes, 18 de junio de 2021

Sin seguridad sanitaria, la niñez no ejerce el derecho a la educación

    La tecnocracia del Ministerio de Educación, que en la práctica se mantiene por más de una década, se ha empeñado en regresar a clases presenciales a la brevedad posible, sin considerar la evolución de pandemia. Las recientes y reiterativas declaraciones de la Ministra María Brown tienden a persuadir a la población y a las madres y padres de familia, que el regreso a clases es inevitable, contradiciendo sus propias declaraciones de que buena parte de las escuelas, especialmente suburbanas y rurales, se encuentren en condiciones deplorables de infraestructura y que no ofrecen las mínimas condiciones biosanitarias.

Dos semanas han pasado desde el regreso de unos pocos alumnos a las aulas. La previsible exposición al contagio se cumplió afectando a profesores y estudiantes. Si se considera, que la protección contra el virus es a partir de la aplicación de la segunda dosis de la vacuna, en la práctica solamente se ha vacunado a un 30 % de docentes; mientras que los padres y madres de los escolares cuyas edades oscilan entre los 25 y 40 años, aún no han sido vacunados; tampoco se ha advertido sobre el traslado hacia la escuela y viceversa en los diversos medios de transporte; factores que determinan que el riego de contagio es alto. El regreso puede decretarse “de manera alternada, paulatina y voluntaria”, pero ni remotamente es seguro.

La Unión Nacional de Educadores y otros sectores han señalado que la pandemia mostró el inhumano estado del Sistema Educativo Nacional: pésima infraestructura, poca cobertura de conectividad, grandes fisuras digitales, desigualdades y pobreza crecientes, incremento de la agresión a las mujeres, abusos contra menores de edad; situaciones que se complican con la orden ministerial de trabajar unos planes de estudio con contenidos y enfoques de enseñanza que priorizan el logro de aprendizajes en lugar de la comprensión y el desarrollo del pensamiento crítico; y sobre todo, la actuación de los estudiantes ante la pandemia y sus efectos. Son signos de que en la educación nacional camina muy mal, desde hace décadas.

El gobierno del Presidente Lasso, ha confirmado que, la gestión de la educación no responde a los objetivos nacionales ni al interés superior de la niñez. En estos tiempos de pandemia se evidencia el sometimiento a los dictámenes del Banco Mundial y la Organización Mundial de Comercio, cuya receta es: “lávense las manos con bastante agua, utilicen alcohol y gel”, además disponen que se revisen las guías para el regreso “seguro” a clases: Por tanto, la tecnocracia ministerial y buena parte de directivos que han solicitado regresar a clases presenciales, parecen no poseer el compromiso y solidaridad para ponerse en el lugar de los estudiantes, padres de familia y docentes.

Sin embargo, ante las presiones, los chantajes y el voluntarismo; son más frecuentes los pronunciamientos públicos de las madres y padres de familia, reclamando seguridad para la salud y la vida de sus hijos, pues sin eso, dicen, “no hay derecho a la educación”.

viernes, 11 de junio de 2021

La escuela no es solamente los 200 días lectivos

El pasado 7 de junio, el Ministerio de Educación, estableció el regreso a clases presenciales. Que es necesario que los estudiantes regresen a las aulas, nadie discute. En buena parte de los estudiantes creció el aburrimiento y se perdió el interés por la lectura, la escritura y las matemáticas, les faltaba algo que ningún celular o computadora podía darles, el contacto con sus compañeros, profesores y los recreos que disfrutaban antes de la pandemia. Creció además la vulnerabilidad social y la exclusión de miles de alumnos de los sectores suburbanos y rurales, sin embargo, bajo este pretexto, se cedió a la presión política y al poder económico.

   El regreso “de manera alternada, paulatina y voluntaria” es falso, porque la mayoría de los 1301 planteles fueron obligados por el Ministerio de Educación en el gobierno del presidente Moreno, a presentar el denominado “Plan Institucional de Continuidad de la Educación – PICE, que los tecnócratas del COE aprobaron tras escritorio. Un Plan de retorno a clases sin medidas e implementos de bioseguridad, sin reparación ni mantenimiento de infraestructura educativa, con carencia de servicios básicos y saneamiento. La Ministra María Brown, reconoce que “no todas las instituciones educativas tienen condiciones para recibir a alumnos en medio de la pandemia por Covid-19… al menos 144 escuelas y colegios ni siquiera cuentan con agua”, esto es un acto temerario que amenaza con afectar la salud y vida de estudiantes, padres de familia y docentes.

El Colegio de Médicos, mediante carta pública al Presidente Lasso, “solicitan enfáticamente suspender la iniciación de clases voluntarias presenciales a fin de evitar una muy probable tendencia aumentar los contagios y fallecimientos por la infección causada por el virus”. Ante este pronunciamiento, deberíamos preguntarnos, ¿quiénes comprobaron si los planteles cuentan con las condiciones y garantías para volver a las aulas? O realmente, el planteamiento de regresar a clases presenciales y la decisión respondieron a intereses económicos.

La escuela no es solamente los 200 días lectivos, es un espacio de convivencia, creatividad, socialización, de construcción de la identidad ciudadana y colectiva. Los profesores unionistas tenemos claro que la enseñanza presencial es la manera en la que los estudiantes aprenden mejor. Que la escuela es también un espacio democrático de formación de la conciencia crítica, la solidaridad y el compromiso a combatir todas las formas de injusticias sociales para garantizar el desarrollo y el bienestar en todos los demás aspectos de la vida humana.

Finalmente, con o sin pandemia, con clases virtuales o presenciales, el combate al más grave problema que afronta el país, –la pobreza y la corrupción–exige que los políticos y el pueblo y de manera plena, los maestros y maestras junto a la UNE nos obliguemos a luchar por la defensa de la escuela pública, gratuita y laica, así como el derecho de la educación a lo largo de la vida, sin discriminación de ningún tipo. Por tanto, a defender la vigencia de la Ley Reformatoria a la LOEI sancionada por el Ejecutivo sin veto alguno y publicada en el Registro Oficial.

viernes, 4 de junio de 2021

Escuela Miguel Riofrío 126 años educando apegada al legado del laicismo

El profesor David Pacheco Ochoa, refiere que en el edificio actual de la escuela, funcionó desde 1871 la escuela de los Hermanos Cristianos, la misma que fue construida con fondos del legado benéfico del Dr. Bernardo Valdivieso. Es decir, estamos hablando del sesquicentenario de existencia de la Escuela Miguel Riofrío.

A los pocos días del triunfo de la Revolución Liberal el 5 de junio de 1895, el Dr. Manuel Benigno Cueva, Gobernador de entonces, fundido del fervor revolucionario, establece que la escuela sea de carácter laico, fiscal y gratuita. La denominación de escuela Miguel Riofrío, ocurre el año 1916, en homenaje a la figura más preclara del periodismo, la diplomacia, la política, del liberalismo, de la literatura y autor de la primera novela ecuatoriana, la Emancipada.

Recuerdo con claridad, el lunes 3 de octubre de 1966, de la mano de mi madre, ingresé al primer grado de la escuela Miguel Riofrío, en tanto que el 31 de agosto de 2020 me jubilé siendo docente de la misma escuela Miguel Riofrío. Aquí, no solamente aprendí las primeras letras, sino, que los maestros y maestras con presencia plena y voz clara, con guardapolvos blancos, con aroma a sol y perfume de afectiva fécula, a la par con severidad y ternura, nos marcaron un camino de compromiso social, nos enseñaron principios y valores que apuntalaron nuestras vidas, afirmándonos en la defensa de la dignidad, la libertad y la vida.

La Dirección de la Escuela con su olor a cera, madera y papel, donde solo se entraba porque merecíamos una nota de acuerdo a nuestros méritos buenos o malos, estaba ocupada por el profesor David Pacheco Ochoa, distinguido hombre de letras, de periodismo, de la narrativa y de la música, recuerdo de él, su certeza de que “el buen maestro, enseña, que la única forma de ser recíprocos al esfuerzo de los padres, es siendo buenos alumnos”.

Nadie a pesar de la distancia y del paso del tiempo, podría olvidarse de su querida Miguel. Ahora mismo siento la nostalgia de mi paso por sus aulas, ya como estudiante, ya como profesor. La pandemia nos alejó de compañeros, estudiantes y padres de familia, incluso de la vecindad, que en cierta manera, forma parte de la comunidad miguelina. En fin, en medio de la añoranza y emoción se recrea mi memoria.

Me consta que las autoridades, docentes y administrativos, han asumido con responsabilidad y como un reto el compromiso de potenciar los ideales miguelinos. Entendiendo que no hay crecimiento ni progreso sin educación. Hoy, en el contexto de la pandemia, la educación virtual cambió los sujetos pedagógicos y los modos de enseñar, pero el desafío sigue indeleble: educar para la emancipación, para que la niñez pueda vivir en una sociedad más justa y solidaria.

Expreso un fraterno saludo a los y las compañeras de la querida Miguel. Festejo que durante estos 126 años la escuela siga “marchando con fe y optimismo por la senda del noble laicismo”.

 

 

viernes, 28 de mayo de 2021

De la Patria y el Gobierno de Todos… al Ecuador del encuentro

     Se va un presidente y su gobierno dejando una estela de sin sabores anacrónicos. Para la derecha lo mejor ha sido la lucha contra el correato; para las organizaciones sociales y populares que se respiró un poco de democracia aunque de papel pero ya sin los aires de autoritarismo y persecución. La pandemia fue el pan del día que afectó más a los ciudadanos de a pie. La falta de camas uci expandió la muerte de contagiados por la covid-19. Mientras que la inexistencia de una quirófano adecuado impidió se realice la mentada cirugía mayor contra la corrupción.

     No debemos esperar que la historia juzgue política y socialmente a los gobiernos y gobernantes de turno, eso sería tarde y no tendría sentido real, tenemos que calificarlos ahora, porque parece que la historia solamente fuera escrita por ciertos nostálgicos al servicio del sistema, apoyados por otros fanáticos y desencantados que lo único que hacen es aprovecharse de la sociedad despolitizada que no analiza los acontecimientos y las consecuencias reales de la política neoliberal que sumerge a las grandes mayorías al grito de “sálvese quien pueda”.

     Guillermo Lasso ganador de la segunda vuelta, luego de ser posesionado por la presidenta de la Asamblea Nacional, Guadalupe Llori, quien también le otorgó el “Gran Collar de la Orden Nacional al Mérito”, manifestó que “empieza el cambio, que todos son bienvenidos al Ecuador del encuentro y que juntos lo lograremos”. Al parecer el contraste no se presenta ideológico porque claramente será un gobierno populista que presumo no beneficiara a ese Ecuador profundo que votó con la ilusión de mejorar sus condiciones de vida. En el discurso, la propuesta parecía de una inspiración esperanzadora y conciliadora.

     Aunque Lasso se ha autocalificado de liberal republicano y demócrata, no se puede afirmar que se retorna al neoliberalismo, porque la revolución ciudadana de Correa y Moreno la ahondaron, incluso suplicaron ser parte del Tratado de Libre Comercio con Europa y de la Alianza del Pacífico. Se prefirió condonar deudas a los empresarios evasores y disminuir plazas de trabajo y los salarios de los trabajadores. La política de privatizaciones empezó camuflada en alianzas públicas, luego se anunció la venta de las empresas estatales TAME, CNT, Banco del Pacífico, Hidroeléctricas, carreteras, entre otras. Sellaron con broche de oro, la firma de una “Carta de Intención” para aumentar la deuda pública con el FMI a cambio de profundizar la brecha de la pobreza, consecuentemente, los problemas sociales.

     Durante la posesión de su gabinete, Lasso emitió un decreto para sacar de la central de riesgos a casi dos millones de personas que deben menos de 1000 dólares, porqué mejor no les condonó esa deuda, al fin y al cabo los bancos tienen garantizadas esas pérdidas. Mientras que Simón Cueva, ministro de economía, declaró ricos a quienes ganan más de 550 dólares, olvidando que la canasta básica supera esta cifra. Simplemente, se patentizó el populismo al pasar de “la Patria y el gobierno de todos” al “Ecuador del encuentro”.

 

 

viernes, 21 de mayo de 2021

Virtud de organizaciones populares es la interpelación radical a sus opresores

La mayoría de los ecuatorianos, eligieron al señor Guillermo Lasso, básicamente en rechazo al correato y esperanzados en hallar una solución a la crisis heredada del proyecto correato-morenista que afecta al país. En este sentido, la elección de las autoridades de la Asamblea Nacional es percibida como una oportunidad que pudiera avizorar un nuevo horizonte para el mejoramiento de las condiciones de vida de la gran mayoría del pueblo ecuatoriano que se debate en medio de la pobreza, así como para combatir la política putrefacta.

Se daba por cerrado un acuerdo entre la bancada socialcristina y el correato, o más bien entre Jaime Nebot y Rafael Correa, que además involucraba al partido CREO, sin embargo, la prevista elección de Henry Kronfle, del PSC a la presidencia del legislativo, como dice el refrán, “se quemó en la puerta del horno” dando al traste, al menos por el momento, las pretensiones de proseguir con la política neoliberal, y de dejar en la impunidad los últimos catorce años de institucionalización de la corrupción.

Las alianzas políticas sino son el resultado de un acuerdo amplio y de largo plazo, no funcionan, si han sido producto de un pacto coyuntural impuesto por los intereses momentáneos, aunque en el caso de la Asamblea Nacional se dijo que es para dar “gobernabilidad”. Así se eligió, a Guadalupe Llori de Pachakutik a la presidencia de la Asamblea Nacional; y a Virgilio Saquicela de la Alianza CREO-Independientes y a Bella Jiménez de Izquierda Democrática,  en las vicepresidencias. Mientras que el CAL quedó integrado por Darwin Pereira de PK, Nathalie Arias de CREO, Ronny Aleaga de UNES y Johanna Moreira de la ID. Quizá no hayan sido los intereses mezquinos y el miedo factor para excluir actores importantes.

Es necesario tener presente que más allá de las buenas intenciones, está la formalidad del sistema, las instituciones y las leyes que históricamente –incluso durante las “dictaduras”, las cúpulas económicas y empresariales del país han sabido controlar sin necesidad de estar en el poder, pues se las arreglan para que los funcionarios públicos y “politiquillos” se adhieran más que a sus ideas a su intereses hegemónicos, lo cual les ha permitido configurar un Estado que favorezca sus intereses de clase. Por lo que, tarea principal de la nueva legislatura, es la generación de leyes que cambien esta cruda realidad, a fin de que las políticas económica, financiera, cambiaria, crediticia, fiscal, minera, energética, agrícola, educativa, laboral y en especial la sanitaria, alivien los grandes males del pueblo ecuatoriano.

El nuevo gobierno y la Asamblea Nacional, deben saber que los sectores populares y las organizaciones sociales, protagonistas principales del esperado cambio, se mantendrán en alerta y listas para aportar, pero que cuando se trate de protestar en oposición a todo lo que pueda postergar la atención a sus necesidades y se afecten sus derechos es imposible ponerle freno; precisamente su virtud es la interpelación radical a sus opresores que agrandan las lacras sociales.

viernes, 14 de mayo de 2021

Conducta de los sectores populares, es el reflejo del sistema de gobierno

 La formación cívica, ciudadana, política o como se la quiera denominar, es un tema aún pendiente en el sistema educativo ecuatoriano, está asignatura que debe incluirse en el currículo escolar, esta llamada a desarrollar el interés por conocer los problemas sociales y políticos del entorno, del país y del mundo. Así, los jóvenes y adultos pasarían a ser parte de la solución de los problemas cotidianos y específicos de cada comunidad, de modo tal, que practicarían una autentica participación ciudadana para la defensa de sus derechos y la exigencia de recibir los servicios básicos para el bienestar individual y colectivos.

El recién electo legislador de Pachakutik por Guayas, manifiesta que por discrepancias con el coordinador provincial, se “retira de la bancada asambleísta de Pachakutik y se declara independiente”, ¿independiente de qué? ¿Acaso los restantes asambleístas son dependientes? Los asambleístas deberían saber que fueron electos para acatar la voluntad ciudadana, única capaz de liderar cambio profundos. ¿Quizá pretende actuar voluntariamente? Declararse independiente porque si, no es mala idea ni ninguna baratija, tiene precio… Ser independiente no es sinónimo de independencia, el poder del dinero y el sistema oligárquico, los corrompe. En palabras del Dr. Lenin Paladines, utilizan al partido político como “vientre de alquiler” solamente hasta ganar la curul. Mi abuelo, los calificaba de “carroña” oportunista.

Lamentablemente, en la función pública y en la actividad política, la moral y la ética son apenas valoradas por los involucrados y por la sociedad misma. Esa es la razón de la reaparición del “hombre del maletín”, de los “camisetazos”, del reparto del “pastel administrativo”; en suma la existencia de estos peligrosos tránsfugas políticos que emulando a Judas se venden al mejor postor, aumentará. La norma es que al inicio se alinean al gobierno de turno; y al final pasan a la oposición. La sanción por el paso de asambleístas, prefectos, alcaldes, concejales, etc., de un partido o movimiento político a otro distinto por el que fueron elegidos, debe ser la destitución, porque se está traicionando la voluntad de los electores.

De no cambiar las reglas del quehacer político, la desconfianza a las autoridades y a la propia institucionalidad, merman las posibilidades de combatir la corrupción, con ello crece la pobreza, la delincuencia, no se crean fuentes de trabajo ni un adecuado acceso a los servicios de salud. Luego, cuando los sectores populares y los trabajadores se ven obligados a salir a las calles a exigir se mejoren sus condiciones de vida, se criminaliza la protesta, se persigue, se encarcela y hasta se asesina. Ahora mismo, vemos al hermano pueblo colombiano reclamar por sus derechos, y al igual que a los ecuatorianos en octubre de 2019, se los acusa de “socialistas y terroristas”.

Lo cierto es que, la conducta política de los sectores populares es el reflejo y resultado de los gobiernos neoliberales que aumentan la cultura del privilegio de unos pocos, poniendo en peligro la vida, la libertad social y el bienestar.

viernes, 7 de mayo de 2021

Día de la Madre, felicidad condicionada por una sociedad deshumanizada

   El día más hermoso, es hoy el de mi madre, voy a saludarla con ansias y emoción… camino hacia su casa con un pequeño obsequio, aunque ella se merece el mundo y mucho más” reza la letra de una canción a la madre. Todos los días es preciso rendir homenaje a las madres. A la madre trabajadora, profesional, maestra, obrera, campesina, indígena, ama de casa, a las madres que están en primera línea cuidando la seguridad y salud de los ciudadanos, a todas ellas, a mi madre que yace en el hecho del dolor, un abrazo y un saludo fraterno.

   En sus orígenes, el Día la Madre estuvo dedicado a honrar el amor y sacrificio de las madres por sus hijos. Luego el sistema volvió comercial la sublime fecha, como si la madre fuese un objeto al que en un solo día hay que adornarla con más objetos, como si no tuviéramos otros motivos para venerar a la madre todo el año. O como si la madre fuera un ser único sin diferencias de clase, condición cultural, etc. ¿Acaso puede ser lo mismo una madre obrera de vida humilde que una madre privilegiada por los placeres que proporciona la abundancia del dinero? No, la escasez y la opulencia marcan la diferencia.

¿Y las otras madres? La madre soltera, la madre estudiante, las madres que venden su cuerpo al infame postor, o la niña que producto de la bajeza machista se convierte en madre terminando con su niñez e inocencia, aquella niña madre que acaba de librar una batalla contra la sociedad deshumanizada que se opone a respetar y defender su vida, su dignidad y sus derechos A esas madres seguramente les dirán con hipócrita pleitesía, Feliz Día de la Madre, olvidándose de la más injusta cadena de privaciones.

Y qué hay de la madre migrante, cuyos sueños de ver crecer a sus hijos se desvanecen en el viento como un espectro, dejándola sumida en la tristeza y en la desesperación. Y sin embargo, también le dirán Feliz día de la Madre. El sistema y los gobiernos de turno, niegan sus derechos y encadenan su libertad. Han institucionalizado la corrupción y la pobreza, pero la idiosincrasia y la pasividad nos han hecho creer que es el destino, y no entendemos que es hora de rebelarnos porque ni siquiera conocemos la dimensión de las injusticias.

A todas las Madres, que con su cariño y ejemplo maternal nos enseñan a luchar, para que esos derechos ignorados nos sean reconocidos y retribuidos con justicia. Este día, ahora con mascarillas diseñadas perfectamente para silenciar a las madres y a los sectores populares, no nos callaremos, diremos, Feliz Día Mamá, emulando el papel protagónico y heroico que desempeñaron madres como Dolores Cacuango y Transito Amaguaña, cuyas banderas de unidad y lucha siguen flameando gloriosamente en todos los rincones de la Patria, como cuando en la insuperable novela de Máximo Gorky, “La Madre” recoge la bandera caída y con lágrimas en los ojos continúa marchando hacia delante.