Cierto día, durante el recreo, "Jazmín", una alumna adolescente de 16 años, me pidió que le explicará “¿qué es ser feminista”? porque ha escuchado versiones confusas sobre el tema en las redes sociales.
Jazmín: A veces me confundo. En TikTok veo gente que dice que el feminismo es odiar a los hombres, y otras dicen que es una moda de chicas que están resentidas por algo que les pasó. ¿“Usted qué opina”?
Respuesta: Entiendo perfectamente por qué te sientes así, Jazmín. Hay mucho ruido afuera. Pero mira, ser feminista hoy no es seguir una tendencia, es entender un principio básico de justicia, la igualdad de derechos y oportunidades. Históricamente, el mundo se diseñó con reglas que daban más libertad a los hombres, dejando a las mujeres en un segundo plano. Ser feminista es reconocer que esas desigualdades aún existen, como que a las mujeres les cueste más llegar a puestos de liderazgo o que no se sientan seguras caminando solas de noche, y decidir que hay que cambiar eso.
Jazmín: Pero, ¿no cree que muchas lo hacen porque les han hecho daño? Como que su dolor las vuelve feministas.
Respuesta: Ese es un error muy común. El feminismo es una postura ética, no un trauma. Piénsalo así, si tú ves que a alguien le roban en la calle y piensas que eso es injusto, ¿necesitas que te roben a ti para creer que el robo está mal?
Jazmín: No, claro que no. Es una cuestión de valores.
Respuesta: Exacto. Con el feminismo es igual. Es una elección intelectual. No se es feminista por las cicatrices que puedes tener o que puede tener alguien, sino por los valores que se defiende. La violencia es el problema; el feminismo es la solución que ofrece una red de apoyo para entender que nada de lo que pasa es tu culpa. Nelson Mandela decía que “Nadie elige sus ideas basándose solo en sus heridas, sino en lo que quiere llegar a ser”: una persona libre y segura.
Jazmín: Entiendo. Pero, ¿qué pasa con los chicos? Siento que a veces se ponen a la defensiva, como si les estuviéramos quitando algo.
Respuesta: Es que hay que aclarar que el objetivo es el sistema, no el individuo. El feminismo critica al machismo (que es como un "software" viejo y mal instalado en la sociedad), no a los hombres como personas. De hecho, ¡ellos también se benefician! El feminismo los libera de la presión de ser "proveedores de la rudeza", que nunca lloran. Les permite ser sensibles y tener relaciones más honestas. El feminismo no busca venganza, busca justicia. Si se quisiera odio, se exigieran leyes para segregar a los hombres, y lo que se pide son leyes para que todos, hombres y mujeres sean tratados bien, que ganen lo mismo y vivir en paz.
Jazmín: Entonces, para mí, ¿qué significa ser feminista en el día a día?
Respuesta: Se traduce en acciones cotidianas y mucha empatía. Significa romper estereotipos: entender que los colores o las profesiones no tienen género. Significa respetar el consentimiento y la autonomía de los demás sobre su cuerpo. Y, sobre todo, cuestionar esas "bromas" que denigran a las mujeres. No se trata de ser mejores que ellos, sino de que tu género no determine qué tan lejos puedes llegar. Al final, Jazmín, un mundo más justo para las mujeres es también un mundo más libre para ellos. El feminismo es, en esencia, luchar por la libertad de ser quien realmente eres.