viernes, 28 de marzo de 2025

Un debate vacío y sin respuestas para un pueblo hambriento

Los ciudadanos pudimos observar un debate insustancial. Los candidatos Daniel Noboa y Luisa González se enfocaron más en descalificaciones mutuas que en presentar propuestas concretas para los sectores más pobres del país. Luisa González dijo que aumentará el gasto social en áreas afectadas por la violencia y ofrecer créditos de bajo interés a pequeñas empresas. Noboa por su parte, enfatizó que mantendrá subsidios solo para quienes los necesiten, y ​que no cobrará las deudas por impuestos a sus empresas.


La “Lorenza y el Monito” pertenecientes a los sectores más vulnerables, reclamaron que no se haya mencionado como solucionar los grandes males del país para poder “comer tres veces al día y hasta postre”. El debate electoral presentó dos candidatos de derecha que son parte del sistema político tradicional y corrupto, que a dentelladas buscan apropiarse de las instituciones del Estado para beneficiar a sus grupos. Mientras, el pueblo sufre precariedad laboral, falta de servicios básicos, desnutrición, violencia criminal, corrupción institucionalizada y la entrega de nuestros recursos naturales que profundizan la dependencia económica del país.

El crimen organizado avanza ante un Estado debilitado, reclutando jóvenes sin oportunidades. La impunidad y un sistema judicial al servicio de las élites alimentan la desconfianza. La corrupción estructural perpetúa la desigualdad, mientras se privatizan servicios públicos, debilitando al Estado. El desempleo y la precariedad afectan a millones. La salud pública colapsa por falta de recursos. La educación fiscal se hunde sin inversión, y miles de jóvenes quedan fuera de la universidad por recortes que destruyen sus sueños.

Lorenza que “cuando consigue trabajo gana 20 dólares al mes”, recalcó la exigencia de una democracia participativa, donde la voz de las otras “Lorenzas”, de los trabajadores, campesinos, estudiantes y comunidades no sea solo escuchada en elecciones, sino tomada en cuenta en cada decisión que afecta al país. De otro lado, “El Monito, el niño vendedor de refrescos en las esquinas” dijo que ambos candidatos representan intereses económicos poderosos, mafias, banqueros y empresarios; quienes jamás gobernarán para mejorar la vida del pueblo.

Gane quien gane en las elecciones del próximo 13 de abril, los sectores populares deben mantenerse firmes en la lucha por condiciones de vida dignas, rechazando con claridad todas aquellas políticas públicas que profundizan la desigualdad social y aumentan la brecha de la pobreza en beneficio de la burguesía.