jueves, 7 de octubre de 2010

8 de octubre de 1967: El “CHE” en la vanguardia 43 años después

Por: John Jairo Salinas
Aquel niño nacido en una provincia argentina en el mes de junio del año 1928, atacado por enfermedades que a temprana edad sirvieron para templarle el carácter y empujarle al mundo, nunca detendría su andar y tres cuartos de siglos después se le encuentra remozado en las esperanza y sueños de redención social y de libertad de millones y millones de hombres y mujeres que enarbolando en sus encallecidas manos su histórica foto, llevan también en ella el ejemplo de quien asumió el apostolado revolucionario de la defensa de los humildes y que como José Martí también «con los pobres de su tierra, quiso su suerte echar».
Así es que en esta hora en que despiertan los pueblos, encontramos al CHE, con los piqueteros argentinos, con los indígenas ecuatorianos, bolivianos, peruanos, con los sin tierras brasileños, con los hambrientos haitianos, con los campesinos y habitantes de los cerros venezolanos, en la boca y las canciones de los pioneritos cubanos, con los ecologistas europeos, con los negros de los barrios de Harlem y Manhattan y hasta en las más humildes tribus africanas, y en la lucha de los pueblos\asiáticos árabes, al frente, en la primer a línea del combate, irreductible e irreverente predicando la necesidad de construir el hombre nuevo como único camino para ser «más humana la humanidad».
Y es por eso que marchando hacia el medio siglo de su forzada partida, rumian de odio sus enemigos, se encolerizan el seudo demócrata y el fascista cuando descubren en la mirada transparente del pueblo su misma mirada, cuando leen en los labios oprimidos de los pobres el nombre del Che. Vano esfuerzo por detener la marcha de la historia empujada por hombres que como el eterno Comandante sembró su buena semilla en el corazón de los mejores hijos de la geografía morena de los mundos. Sus fotos, sus discursos, todo lo relacionado a él, es objetivo militar de los carroñeros del odio. No pueden y nunca podrán, Neruda lo presintió veinte años antes del octubre del 1967 «Le cortaron las manos y hoy golpea con ella».
Y hoy está aquí el Che, en el parto histórico de este tiempo que presagia el alumbramiento de una nueva tierra y del hombre nuevo y junto a Bolívar y en estas tierras de libertadores inician ahora como en agosto de 1809 el camino hacia una definitiva independencia.
El pensamiento, las ideas del Che es Historia y Camino y es ejemplo para los revolucionarios que guiados por sus enseñanzas, nos sumamos en el compromiso de concretar los sueños de construir la patria grande, esbozada en el transcurrir de 200 años por los mejores hijos de la América irredenta.

viernes, 1 de octubre de 2010

Ultra derecha ensaya golpe de Estado en Ecuador

No me cabe la menor duda que la intentona de golpe de estado ensayado por la ultraderecha internacional y su camarilla criolla contó con la asistencia de la CIA, la USAID, e incluso con la prensa oligarca cuya práctica es la misma, derrocar los gobiernos democráticos y progresistas que afectan sus intereses, es decir que les impiden seguir enriqueciéndose acosta del hambre popular.
Las primeras horas del día jueves se conoció por los medios de comunicación acerca del amotinamiento de la tropa policial en el regimiento Quito, nadie va a creer que los jefes policiales y militares no tenían previo conocimiento de lo que iba a suceder, ellos, lo recalco, ellos sabían de lo que se venía, sin embargo dejaron y utilizaron a la tropa, a aquellos policías que al igual que la mayoría del pueblo ecuatoriano, nos afecta las decisiones prepotentes del gobierno de la revolución ciudadana que aplicando recetas neoliberales vulnera los derechos y conquistas logrados en jornadas de lucha y movilización como la última, que más allá del rescate al presidente Correa, acudió a una jornada de movilización en defensa de la democracia y de la constitucionalidad. Por tanto, la tropa policial fue manipulada por la oligarquía golpista bajo el pretexto de que la Asamblea Nacional había resuelto allanarse el día anterior, a un veto presidencial respecto de la nueva ley de Servicio Público que elimina para militares y policías ciertos estímulos económicos por ascensos…
Los sectores golpistas en complicidad con buena parte de los mandos policiales y militares se sirvieron de este evento a la espera de lograr el respaldo popular, pues no se explica el silencio guardado por ellos durante las primeras horas de la denominada inmovilización en defensa de sus derechos, es decir, el croquis conspirativo se evidenció de manera pública, cuando ciertos burócratas y estudiantes universitarios de derecha junto a politiqueros seudoizquierdistas salieron a las calles a respaldar  la protesta policial, al tiempo que pedían al Presidente Rafael Correa ponga a disposición su cargo y convoque a elecciones, obviamente estos oportunistas pronto cambiaron de actitud cuando se dieron cuenta que el verdadero pueblo salía a las calles a defender la democracia y rescatar al Presidente Correa.
En esta historia de traición buscaban protagonismo grupos que se identifican con el Movimiento Popular Democrático MPD quienes hasta hace poco estaban con la “revolución ciudadana” pero que cambiaron de posición el instante mismo, en que el Gobierno de Correa comenzó a resquebrajar sus canonjías. A ellos hay que agregar a la dirigencia de Pachakutik, que también quiso pescar a río revuelto, y desde luego a los  sectores de la vieja partidocracia, a quienes no les gusta la propuesta política del Gobierno de Correa.
Afortunadamente al medio día, el panorama nacional comenzó a despejarse. Tanto el Comandante de las Fuerzas Armadas como el Comandante de la Policía Nacional en cadena nacional de radio y televisión, manifestaron su respeto y lealtad al orden constituido. La solidaridad de los pueblos latinoamericanos y a nivel mundial no tardó en denunciar el golpe de estado y exigiendo respeto al gobierno constitucional del Ecuador. Indistintamente en todo el país, se dieron muestras de respaldo a Correa y a la democracia,  una vez más el pueblo quiteño fue el protagonista principal, no dudaron en salir a su trinchera natural, las calles, para defender la soberanía, la constitucionalidad y la democracia.
Quizá el Presidente Correa y sus adláteres de la revolución ciudadana aprendan la lección, los cambios que se hagan tienen que beneficiar al pueblo, caso contrario el pueblo se levantará, y los policías al igual que los servidores públicos, los maestros, trabajadores, campesinos amas de casa, también son pueblo, y por lo tanto también ven afectados sus derechos por la desviación del proyecto político por el que el pueblo ecuatoriano votó y que por momentos, parece no diferenciarse en nada de la política neoliberal aplicada por todos los gobiernos anteriores que abiertamente se declararon serviles e incluso los mejores amigos del imperialismo.

jueves, 23 de septiembre de 2010

UNE Demanda aprobación de la Ley de Educación para hacer realidad la escuela que soñamos


La nueva Ley de Educación es un gran paso para mejorar la escuela. Políticas de mediano y largo plazo, sin partidismos, deben hacerla cumplir.
Aspiraba el pueblo ecuatoriano que la ley de Educación sea aprobada el día jueves, lamentablemente, los acontecimientos en la Asamblea Nacional provocados por la actitud antidemocrática y sectaria del Arq. Fernando Cordero de permitir solamente el ingreso de los simpatizantes del gobierno a quienes se les pago transporte y refrigerios y por el contrario, negar a los maestros y maestras de la UNE el ingreso a las barras altas de la Asamblea y no recibir a Mery Zamora Presidenta de la UNE en el Pleno a fin de plantear algunas observaciones, lo cual provocó el caos al interior de la Asamblea Nacional como parafraseando los tiempos de la partidocracia retardataria.
Nos sorprende la ligereza del Presidente Cordero para clausurar la sesión. Este acto posterga las aspiraciones del pueblo y de los maestros y maestras de contar con una herramienta que armonice el sistema educativo y reivindique los derechos del magisterio.
La aprobación de la nueva Ley de Educación nos invita a imaginar que es posible un Ecuador mejor para las nuevas generaciones.
Imaginemos por un momento un Ecuador donde la educación y el conocimiento ocupan un lugar central en la preocupación de la sociedad y, más allá de las perspectivas partidarias, son concebidos como el eje central de la construcción de un modelo social que combina un fuerte crecimiento económico con una justa distribución de la riqueza.
Imaginemos que en este Ecuador todos los jóvenes egresan de la escuela media y ello significa que dominan los saberes y valores necesarios para continuar estudiando o ingresar dignamente al mundo del trabajo. Al mismo tiempo, estos aprendizajes les permiten participar en la construcción de un sistema político profundamente democrático y desarrollar una ciudadanía integral. Ello impide que sobrevivan modelos que propongan formas corruptas o clientelares de hacer política.
Un Ecuador donde no importa de qué hogar ni de qué región del país provienen estos jóvenes, porque todos pueden obtener una educación de excelente calidad. El horizonte de cada uno de ellos está marcado por su capacidad y no sólo por su cuna.
En ese Ecuador imaginado, todos los chicos concurren a una escuela primaria donde disponen del tiempo necesario para aprender —además de las disciplinas básicas— un segundo idioma, familiarizarse con las nuevas tecnologías y desarrollar toda su potencialidad en la expresión artística y la práctica del deporte.
En esta escuela que soñamos trabajan articuladamente todas las áreas sociales del Estado, especialmente los ministerios de salud e inclusión económica y social, para garantizar el respeto integral a los derechos del niño. El maestro ya no tiene que dejar de lado las tareas pedagógicas para atender los problemas sociales y familiares de los niños. Se dedica exclusivamente a la actividad para la que fue formado: orientar y guiar los aprendizajes (enseñar).
Todas las escuelas pueden ofrecer educación de calidad porque tienen la infraestructura y la tecnología adecuadas y porque tienen maestros y profesores jerarquizados, con condiciones de trabajo y salarios dignos. Docentes con una sólida formación de base y con posibilidades de capacitarse gratuitamente a lo largo de toda su carrera profesional. Docentes apasionados por el conocimiento, la lectura y las ciencias y dispuestos a transmitir esa pasión a sus alumnos.
En este Ecuador imaginario los padres no tienen que padecer por un cupo ni eligen la escuela por descarte. Lo hacen porque así lo prefieren, porque brinda excelente calidad e igualdad de oportunidades y están orgullosos de su decisión. Los padres que eligen la escuela privada lo hacen porque desean formar a sus hijos en un ideario pedagógico social específico, en un marco de valores particulares o convicciones religiosas. También ellos están orgullosos de su decisión.
Todas las escuelas son participativas. Los docentes, padres y estudiantes y la comunidad son protagonistas del proyecto institucional.
También podemos imaginar por un momento un Ecuador sin analfabetos, donde todos los jóvenes y adultos tienen la oportunidad de continuar aprendiendo a lo largo de toda la vida para adaptarse a los cambios del mundo del trabajo, para superarse o porque simplemente, les gusta.
Y ya que estamos imaginando, por qué no pensar que en este Ecuador del futuro los medios de comunicación trabajan codo a codo con la escuela para promover la cultura del respeto, la paz, la no discriminación y la solidaridad.
Podríamos seguir imaginando, pero hacemos un alto porque, por momentos, parece que hablamos de un Ecuador imposible. ¿Por qué? ¿Hay alguna extraña razón por la que nosotros no podemos incorporarnos a las naciones que han logrado estos objetivos? ¿Nuestros niños y jóvenes no se merecen vivir en una sociedad donde la democratización del acceso al saber les permita integrarse a una sociedad más desarrollada y más justa? ¿Nuestros sueños como país están condenados a quedar en eso, en sueños?
Sabemos que no, porque no siempre fue así, nuestros ancestros entregaron su vida y otros derramaron su sangre soñando una Patria justa y solidaria, Alfaro, Montalvo, Benjamín Carrión, Uscategui, entre otros imaginaron que era posible construir otro país a partir de la educación.
Sin embargo, la idea de que la educación debía ser una política de Estado que nos distinguiera como nación y sustentara el progreso del país tuvo éxito durante la revolución alfarista.
La nueva Ley de Educación, nacida con el aporte de amplios sectores sociales y del magisterio magisterio nacional, aún no está sancionada. Sabemos que las leyes por sí mismas no cambian la realidad. Necesitamos de políticas de mediano y largo plazo que, independientemente de las características partidarias del gobierno de turno, promuevan el cumplimiento de los objetivos de la Ley.
Ratificamos nuestra posición firme de defender lo avanzado de esta Ley Orgánica de Educación Intercultural, luchar para que se incorporen nuestras observaciones principales, exigir su inmediata aprobación y garantizar el mejoramiento de la calidad de la educación y el justo salario del maestro.