viernes, 8 de marzo de 2024

Qué la mujer es sexo frágil, que mentira más absurda

El 8 de marzo, trae a la memoria gestas históricas como la participación de la mujer durante la Revolución Francesa en 1789; la lucha de las obreras rusas durante la Revolución de Octubre en 1917; y el hecho más vergonzoso, la masacre perpetrada en 1908 por los dueños de la fábrica Cotton Textil de Nueva York contra más de un centenar de costureras, que exigían la reducción de la jornada laboral y la erradicación del trabajo infantil. Hecho que motivó a Clara Zetkin durante el Congreso Internacional de Mujeres Socialistas realizado en Alemania, proponer el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer Trabajadora.



 “Independientemente de todas las acciones por emancipar a la mujer, si no se gobierna por su verdadera incorporación al desarrollo socio económico, ella seguirá esclavizada al sistema”, palabras de Vladimir Lenin que siguen vigentes. La historia sería inconclusa sin mencionar la intervención de las mujeres en los procesos organizativos sociales y políticos por las reivindicaciones propias y de los sectores populares.

Estadísticas del último censo establecen que las mujeres son mayoría en el Ecuador: Son la mayoría en busca de un cupo para la universidad; son la mayoría en busca del pan para sus hijos; son la mayoría haciendo fila en los centros de salud; son la mayoría haciendo la cola para cobrar el bono de la miseria; son la mayoría sin trabajo; son la mayoría en ser discriminadas y maltratadas por el Estado; son la mayoría en no ser escuchadas el gobierno. Sin embargo y, al contrario, el presidente Noboa, anuncia una precarización laboral que va en detrimento de los derechos de mujeres sin trabajo, ellas carecerán de estabilidad y seguridad social, contra ellas se profundizará la violencia machista y la inseguridad en todas sus formas.

En esa lucha con carácter de clase por la equidad e igualdad social, en ese rol reivindicativo, libertario y emancipador, recordamos a Manuela Espejo, Nicolasa Jurado, Inés Jiménez, Gertrudis Esparza, Manuela Sáenz, Matilde Hidalgo, Dolores Cacuango, Tránsito Amaguaña, Rosita Paredes, y muchas otras heroínas anónimas, para las cuales es difícil encontrar las palabras adecuadas para describir esa conjunción de amor, ternura, unidad, protesta, solidaridad y compromiso que las caracterizó.

Una canción popular “Dice que la mujer es sexo frágil, que mentira más absurda, yo que hago parte de la rutina de una de ellas, sé que la fuerza está con ellas, como es fuerte la que yo conozco, su sabiduría no tiene precio…” Mi admiración, respeto y saludo a la mujer madre, esposa, hermana, hija, amiga, maestra, compañera, que siempre firmes en sus principios luchan por la dignidad y la vida. Saludo también, a las mujeres desempleadas que cansadas regresan a casa, que no es su casa, allí abrazan a sus hijos aún despiertos y en silencio rezan la última cena porque no les alcanzó para comprarla.

sábado, 2 de marzo de 2024

Trabajo a plazo fijo y por horas: más precarización de la pobreza

“¿Está usted de acuerdo con enmendar la Constitución de la República y reformar el Código de Trabajo para el contrato de trabajo a plazo fijo y por horas, cuando se celebre por primera vez entre el mismo empleador y trabajador, sin afectar los derechos adquiridos de los trabajadores, de acuerdo con el Anexo 4?”

Es una de las preguntas del referéndum que el próximo 21 de abril ha planteado el presidente Daniel Noboa. Esta pregunta, abarca dos intenciones: la primera es hacer creer a los cerca de seis millones de ecuatorianos desempleados, subempleados, o en trabajos informales que con el trabajo a plazo fijo y por horas mejorarán sus condiciones de vida; y de esa manera apuntalar su posibilidad de reelección en el 2025. Por otro lado, y la más importante, es satisfacer los compromisos adquiridos con el FMI sobre reforma laboral, que implican profundizar el modelo empresarial neoliberal de los últimos tres gobiernos.

Luego de la masacre del 15 de noviembre de 1922 perpetrada contra obreros y artesanos de la ciudad de Guayaquil; los trabajadores a costa de unidad popular y lucha junto a los sectores de izquierda, lograron que ciertas conquistas sociales y laborales se incorporen en la Constitución de 1929 y en el Código del Trabajo expedido en 1938. Conquistas que fueron conculcadas por todos los gobiernos que se sucedieron, añadiéndose otras como la tercerización, intermediación laboral, el trabajo por horas, con las cuales se afectaron derechos como la estabilidad y la afiliación al IESS, interrumpiendo con ello las prestaciones de la seguridad social.

Nuevamente por la movilización de los trabajadores encabezados por el FUT junto a los sectores de izquierda se logró que, en la Constitución del 2008, semejantes condiciones de explotación laboral, incluido el trabajo por horas sea prohibido. Sin embargo, el presidente Daniel Noboa lejos de proponer políticas para la superación de las condiciones sociales y estructurales de la pobreza, la ausencia de trabajo, disminuir la corrupción y la inseguridad en las calles, propone una consulta inoficiosa con el único objetivo, de sostener su popularidad e imagen de niño bueno.

 Durante el programa Hora 25 se reconoció que del 60 al 70% de población no tiene trabajo, que el trabajo por horas se pagaría en 2,88 dólares por hora y que al incluirse otros beneficios podría llegar a 7,60 dólares. En el mismo programa la representante empresarial furiosamente dijo que eso es imposible. Entonces, está claro que flexibilización y precarización introducen medidas que benefician a los sectores empresariales perjudicando a los trabajadores.

Ante ello, corresponde a las organizaciones de los trabajadores afirmar sus posiciones de unidad popular y lucha en defensa de los derechos laborales y en contra de la engañosa pregunta del trabajo a plazo fijo y por horas que hará que las condiciones de vida de las personas en situación de pobreza se vuelvan aún más inestables, inseguras y vulnerables.

 

lunes, 26 de febrero de 2024

El Civismo ante las injusticias y desigualdades

El presidente Carlos Julio Arosemena mediante Decreto Ejecutivo 324 del 25 de febrero de 1948, declaró el 27 de febrero como Día del Civismo ecuatoriano. Luego se declaró también como Día del Ejército Ecuatoriano y de la Unidad Nacional. Fechas en las que se enaltece el triunfo del Mariscal Sucre sobre el ejército peruano, durante la Batalla de Tarqui en 1829.

Muchos de los acontecimientos históricos han sido contados sobredimensionando el civismo, heroísmo y la proeza de hombres y mujeres, que lucharon en aras de la libertad y soberanía del país. Recuerdo que con motivo del Juramento a la Bandera se decía que “4000 bravos colombianos derrotaron a 8000 peruanos”. Luego leí el Manifiesto de Antonio José de Sucre a Simón Bolívar, (que casi ha sido olvidado), señalando la participación de alrededor de 1500 soldados colombianos y otro tanto de peruanos. Cosa que nunca lo dijeron ni lo dirán. El civismo así nos desencanta y hasta nos hace sentir engañados.

A pesar de este glorioso triunfo los políticos y militares peruanos, con la venia de Estados Unidos siguieron desmembrando el territorio nacional tantas veces como quisieron. Hasta que, en octubre de 1998, se firma el tratado de paz entre los presidentes de Ecuador, Jamil Mahuad; y de Perú, Alberto Fujimori. Sin embargo, gracias a la traición de los políticos burgueses, en la actualidad ocupamos menos de la cuarta parte de lo que fuimos a raíz de la independencia de la corona española. Esto hace necesario que, particularmente los y las docentes, contemos a los estudiantes la historia como debe ser conocida y entendida en el contexto de la época para empoderarnos de la verdadera memoria histórica y con la justa realidad de nuestros pueblos y nacionalidades.

Por otro lado, No podemos dejar que las futuras generaciones crezcan insensibles a lo que ocurre en nuestro país y en el resto del mundo, por ejemplo, en Palestina. Que sean conscientes de que todas y cada una de nosotros formamos parte de esta humanidad y si queremos un futuro justo y en paz, será necesario trabajar para conseguirlo.

En la LOEI se establece que “El ejercicio del derecho a la educación debe orientarse a construir una sociedad justa, una cultura de paz y no violencia… y para la convivencia armónica”. El punto es, ¿cómo educar para la paz y la defensa de los derechos humanos, si nuestros niños y jóvenes ven cada día como Israel conculca estos derechos en Palestina, con el beneplácito de Estados Unidos y la Unión Europea?

Y termino con lo que ya dije días atrás, para enaltecer el civismo en la niñez y juventud, no hace falta una asignatura, es más importante que salgan de la escuela y colegio con la convicción de que es necesario luchar contra todo tipo de violencias y que hay que defender los derechos humanos, que no terminen insensibles ante el dolor ajeno y que sean capaces de indignarse ante las injusticias y desigualdades; por ejemplo, escribiendo cartas al Presidente y a los Asambleístas pidiendo se detenga el genocidio contra los niños palestinos.