viernes, 7 de agosto de 2026

El Ecuador plurinacional frente al saqueo privatizador de la oligarquía

Al escuchar las noticias de cada mañana, parecería que existe un solo Ecuador; pero parafraseando la obra “Vosotros tenéis vuestro Líbano y yo tengo el mío” de Gibran Kahlil, en realidad convivimos en dos países.

Vosotros tenéis vuestro Ecuador... y yo tengo el mío. El vuestro es el Ecuador de las tribunas, de los directorios bancarios, de las disputas de paso y los fríos cálculos políticos de una burguesía insaciable. El mío es el Ecuador natural en toda su belleza: desde las aguas del Pacífico hasta los ríos profundos de la Amazonía, pasando por el abrazo rebelde de la cordillera.

Vosotros tenéis vuestro Ecuador con sus programas del Fondo Monetario Internacional, sus promesas incumplidas, sus privilegios de cuna y sus repartos de la riqueza nacional; yo tengo el mío con sus sueños intactos, sus mingas comunitarias, sus sindicatos insurgentes y sus esperanzas sembradas con sudor en la tierra.

Vuestro Ecuador es un enmarañado nudo de crisis que la codicia intenta profundizar. Un mapa atrapado en titulares internacionales, saqueado por los intereses del capital transnacional y desgarrado por la violencia que nace de las desigualdades sociales. Vuestro Ecuador es una mezquina partida de ajedrez entre los centros de poder oligárquico y los espejismos del oportunismo neoliberal.

Mi Ecuador... mi Ecuador es el agricultor que reclina la cabeza tras la dura jornada a la sombra majestuosa del cerro o la montaña, exigiendo precio justo para su cosecha. Mi Ecuador es la madre trabajadora que teje el futuro en la frialdad del páramo, el artesano que moldea la identidad popular con sus manos curtidas, el desempleado que madruga a buscar el pan diario sin más amparo que su propia dignidad.

Vosotros tenéis el Ecuador de las privatizaciones, de la evasión fiscal y del odio de clase disfrazado de civismo. Yo tengo el Ecuador del pueblo plurinacional, de los estudiantes que llenan las calles defendiendo la universidad pública, de los obreros que construyen los cimientos de la patria sin recibir jamás el fruto entero de su trabajo.

Vosotros tenéis el Ecuador de las oligarquías y la burocracia, que se creen poderosas e iluminadas, pero se muestran débiles y sumisas ante el imperialismo. Yo tengo el Ecuador que con la dignidad heroica de quienes aman a la Patria luchan por trabajo digno, seguridad y por transformar la historia.