martes, 12 de mayo de 2015

GENERAL DE HOMBRES LIBRES‏




 Por: José Regato (jose_regatocordero@hotmail.com)
1.-                                                4.-
Augusto César Sandino,            
A Sandino todo honor,
compañero Comandante,           
y a su pueblo legendario,  
con tu talla de gigante                
un saludo solidario  
se levantó el campesino.!           
le llega desde Ecuador.!  
Tu vida misma devino                 
Vaya un canto y una flor   
en el signo anti imperial              
que vuele con un abrazo   
de la lucha nacional                    
desde el alto Chimborazo   
contra aquel yanqui agresor,      
con el viento y el rocío   
Nicaragua es un honor               
a la tierra de Darío   
con porte continental.!                
como un histórico lazo.
 
2.-                                                
5.-  
Tu columna Segoviana              
Tu lucha sigue vigente
de aguerridos Montañeses        
honorable Comandante,
infringió serios reveses              
y además vive triunfante  
a la fuerza tramontana.!             
en Nicaragua tu Frente.!   
Esto fue como campana            
Hoy en todo el Continente 
de una heroica resistencia         
se proyecta el socialismo 
a la ominosa presencia             
que es la voz de sandino        
de los “famosos” marines,         
que es Alfarista y Martiano,  
venciste a los malandrines          
el ideal bolivariano         
y a su nefasta injerencia.!         
con vehemencia y estoicismo
 
3.-
Lucha heroica por la vida,
roja y negra tu bandera,
liberal y guerrillera,
combatiente y decidida.!
Una trama estaba urdida
por la Guardia Nacional,
por Somoza, pro imperial,
en la más cobarde acción
de vileza y de traición,
inmolando al General.!

 

 
 

sábado, 9 de mayo de 2015

Pobre mi madre querida, cuantos disgustos le he dado...



Sin duda el principal referente a la hora de celebrar el Día de la Madre, es la Madre trabajadora, la obrera, la maestra, la ama de casa, pues la compleja situación en la que viven y luchan, es aún una tarea pendiente. Es tanto lo que le debemos al ser que nos dio la vida y a la vez tanto lo que tardamos en decirle un verdadero te quiero. Un te quiero diferente al “parangón” de felicidad que el sistema y el comercio le ofrecen.

No tiene sentido una celebración del Día de la Madre, si persiste el silencio y la complicidad de fanáticos religiosos y políticos charlatanes que aprueban leyes dogmáticas atribuyéndose la potestad de disponer sobre el bienestar de la mujer, o de ofrecerles a las amas de casa una incompleta seguridad social que no alcanza para eliminar la disyuntiva de decidir entre comprarse la medicina para curar sus males y llevar el pan para sus hijos.

Por ello, hace falta que hoy y no al final de sus días, el Estado garantice a las madres amas de casa, trabajo para así erradicar las inequidades económicas y sociales que son las que determinan el anhelado buen vivir.

La reacción de la madre del adolescente que ofrece yuca al Presidente, me trae a la memoria la acción de la heroica “Madre” de Máximo Gorki, que sin amilanarse ante la persecución y encarcelación de su hijo, recoge la bandera caída y con lágrimas en los ojos continúa marchando hacia adelante por mejores condiciones de vida para todo el pueblo y por la emancipación de la sociedad.

Un saludo entrañable a todas las madres, que emulando a Dolores Cuacuango y Transito Amaguaña, y que con su elevada sensibilidad fraternal y social, levantan banderas de dignidad exigiendo que sus derechos no sean ignorados.

A todas ellas, con especial afecto hago mías frases de canciones de autores que no me siento obligado a señalar, porque lo importante es el sentimiento que expresan:

“Pobre mi madre querida, cuantos disgustos le he dado... cuántas veces escondida, llorando triste y vencida en un rincón la he encontrado”. Perdóname, si pido más de lo que puedo dar, si grito cuando yo debo callar, si huyo cuando tú me necesitas más”. Pero “Vive siempre orgullosa, vive  tranquila que a ti te debo lo que soy”.

viernes, 1 de mayo de 2015

Día del Trabajo: Día de rememoración de episodios dolorosos y de hondo significado histórico.

Buena parte de la opinión pública destaca que este 1 de Mayo, el Día del Trabajo tendrá una connotación diferente. Quizá histórica por la trascendencia del llamado a la “unidad” que realizan oficialismo y organizaciones de trabajadores.
El oficialismo a través de la Central Unitaria de Trabajadores, creada recientemente “casi por decreto”, anuncia la denominada contramarcha “de la alegría” y llama a defender su gestión, convocando “obligatoriamente” a los trabajadores y empleados públicos, especialmente a los contratados, a quienes ha convertido en una especie divisionistas de los sectores organizados.
Por otro lado, el Frente Unitario de los Trabajadores junto a los jubilados, campesinos, indígenas, artesanos, maestros, estudiantes, y amplios sectores populares, marcharán por las calles y avenidas defendiendo sus derechos laborales y humanos; su dignidad y honra; sus libertades de organización y expresión; en fin, marcharán frente al caudillismo, la prepotencia y el autoritarismo.
Lo cierto es que, con visiones diferentes, vivimos un “cambio de época” en la que cobra vigencia la lucha de clases. Se enarbolarán banderas y cartelones verdeagüitas con lisonjas al Gobierno de la misma manera que se enarbolarán las banderas rojas y cartelones exigiendo las justas reivindicaciones de la clase obrera y el pueblo. Por ejemplo, los jubilados, reclamarán el pago del aporte estatal del 40% a las pensiones jubilares.
Por otro lado, no hay que perder de vista, a los voceros de la oligarquía y la reacción que levantarán sus voces altisonantes camuflándose en las consignas populares en su afán de recuperar sus posiciones y usurpar el poder para satisfacer sus apetitos personales y de grupo para seguirse rifando la patria y el erario nacional.
Este 1 de Mayo, no es un “día de alegría”. Es un día de rememoración de episodios dolorosos. Es un día de hondo significado histórico, en el que repudiamos al neoliberalismo y a la oligarquía por el asesinato de los Mártires de Chicago en 1886, por la masacre de los obreros el 15 de Noviembre de 1922, por la masacre de los trabajadores del Ingenio Aztra en octubre de 1977. En los tres casos, al igual que hoy, los trabajadores lucharon reivindicando el derecho al trabajo, a la vida y por conquistar la auténtica libertad.