lunes, 18 de junio de 2012

Esbozo didáctico de la biografía de Miguel Riofrío



“Es mejor no ser reconocido, que ser elogiado por majaderos”

Frase atribuida a Miguel Riofrío



Inicio este esbozo, parafraseando las palabras del Dr. Agustín Cueva Dávila, quien relata que el doctor Miguel Riofrío, por su vasta ilustración se convirtió en una de las figuras más preclaras del periodismo, de la diplomacia, de la política, del liberalismo y de la literatura. Hombre de alma inquebrantable y poseedor de una bondad de corazón insuperable.

El juicio recto, la madurez y el compromiso político con la justicia social, hicieron del Doctor Miguel Riofrío, uno de los pensadores más influyentes en el ámbito de la reflexión sobre la cultura y la sociedad ecuatoriana.

Varios escritores que han analizado la obra de Miguel Riofrío, señalan como fecha de nacimiento, el 7 de septiembre de 1822 en la ciudad de Loja, siendo hijo del jurisconsulto español Dr. José María Riofrío y de la mulata Custodia Pedreros.

Sin embargo es preciso señalar, según la investigadora guayaquileña Marcia Stacey Chiriboga, es el propio Miguel Riofrío, cuando residía en Lima y previo a su matrimonio en 1870, el que indica ser hijo de José Joaquín Riofrío y de Custodia Sánchez, quien afirma, haber nacido en el barrio Landangui de la parroquia Malacatos, el 18 de junio de 1819, aunque en la partida de nacimiento y bautismo, consta con el nombre de José Miguel Sánchez, es decir, solo el apellido de la madre, junto al de testigos y padrinos, que son personas del lugar. No se sabe con exactitud cuándo asume el apellido Riofrío. Estos datos, se recubren de importancia, porque corrigen las diversas versiones que se han publicado sobre el autor de la primera novela ecuatoriana, la emancipada.

Miguel Riofrío, realiza los primeros estudios en la ciudad de Loja, en el colegio dirigido por los padres lancasterianos, que el Libertador Simón Bolívar había traído de Colombia.

Durante su estancia en la ciudad de Loja, Miguel Riofrío, gracias a sus vastos conocimientos de gramática, quechua y francés, escribe y publica varios artículos en periódicos locales y nacionales.

El año de 1838, Miguel Riofrío, viaja a Quito, donde en el Convictorio de San Fernando compartió clases con futuros hombre públicos del Ecuador, entre ellos Gabriel García Moreno. En ese plantel, uno de los maestros favoritos de Miguel Riofrío fue el doctor Francisco Montalvo, hermano mayor de Juan Montalvo.

En 1840, Miguel Riofrío y Gabriel García Moreno (que luego fue Presidente del Ecuador) ingresan a estudiar Derecho en la Universidad Central. Miguel Riofrío, se graduó de abogado en 1847 y se incorporó a la Corte Suprema de Justicia, en este año fundó la Sociedad “Ilustración” en Quito.

Entre 1851 y 1856 fue redactor oficial del gobierno de Urbina; época en que debió distanciarse ideológica y personalmente de su condiscípulo García Moreno. En el año 1852 trabajó en el Ministerio de Relaciones Exteriores en Quito; durante este tiempo escribió en periódicos de Guayaquil siendo además redactor del periódico El 6 de Marzo. En 1854, escribe en el periódico La Democracia de la ciudad de Quito.

De noviembre de 1855 a agosto de 1856, ejerce de Cónsul en Colombia, aquí, por sus méritos literarios, es incorporado al “Liceo Granadino” de arte y literatura.

En 1857, regresa al Ecuador, donde una vez más demuestra su gran talento y valía, siendo electo Diputado por la provincia de Loja. En este viaje trae consigo a los profesores colombianos Belisario Peña, Francisco Ortiz Barrera y Benjamín Pereira Gamba, quienes, a fin de impulsar la educación juventud lojana, fundan en la ciudad de Loja el Colegio “La Unión”.

El 20 de julio de 1858, se traslada a Guayaquil, donde trabaja en la Cancillería. Se opone a la presidencia interina de García Moreno y escribe contra él en la prensa quiteña desde 1859; hasta que García Moreno, su antiguo compañero lo hace tomar preso y decreta su destierro. Por esta razón, sale del Ecuador como proscrito, viaja a Paita en Colombia y luego a Piura y Lima en el Perú, En 1862 regresa a Guayaquil y acepta la candidatura para Vicepresidente de la República, ante la renuncia del Vicepresidente Mariano Cueva. El congreso no lo eligió por los consabidos e infaltables amarres políticos.

A mediados del año 1862, retoma su posición de Oficial Mayor Interino en el Ministerio de Relaciones Exteriores, y a partir de entonces se dedica a la política con prudencia y tino, para contribuir a la unidad nacional y para contribuir a que el país pueda salir del atraso y atienda a los sectores postergados, principalmente campesinado e indígenas.

En enero de 1867, es nombrado Cónsul y Encargado de Negocios en Lima. En esta ciudad, en el año 1870 contrae matrimonio con Josefa Correa Santiago, con la que tiene tres hijos: Francisco, Carmela y Miguel Riofrío Correa. En 1876, es elegido Ministro Plenipotenciario del Ecuador en Lima. En 1877, además ocupa el cargo de Enviado Especial para los problemas de Límites. En 1878, es Ministro Plenipotenciario y Embajador ante el gobierno del Perú.

Miguel Riofrío escribe varias obras como: Nina, Apuntes de viaje de un proscrito ecuatoriano; María; De la penumbra a la luz; La casita de los homneros, Correcciones del lenguaje; innumerables poemas; y La Emancipada, la primera novela ecuatoriana.

Sobre la novela La Emancipada, hay que resaltar ligeramente, que es una novela de argumento muy sencillo, su propio título se describe por la aceptación errónea de Rosaura, personaje central, una rebelde con causa que permite un matrimonio sin amor, y luego en medio del ambiente puritano de la época toma la decisión de emanciparse, de liberarse del yugo que su padre y luego su esposo le impusieron. Los problemas morales hacen que Rosaura tome esa decisión, presionada por sus propias limitaciones y circunstancias, desafía todas las costumbres religiosas y políticas de la época y vive una vida libertina y escandalosa. Esto convierte a la en romántica y costumbrista, llena de características emotivas y apasionadas. Además es la primera novela ecuatoriana.

Finalmente, es necesario, destacar que el compromiso social de Miguel Riofrío, lo llevó con frecuencia a la polémica, y fruto de ella sufrió la persecución, el encarcelamiento, y el destierro, y a pesar de ello, por su pensamiento y su recia personalidad, jamás deja de combatir la corrupción, el gamonalismo, la prepotencia y las acciones dictatoriales del gobierno de García Moreno.

Su prematura muerte en la ciudad de Lima, ocurre a causa de un ataque cardiaco, el 11 de octubre de 1879, hecho luctuoso que priva a los lojanos y a ecuatorianos, de uno de los hombres más valiosos de la historia nacional.



lunes, 7 de mayo de 2012


Carta a la Comunidad Educativa Bernardina

“Educar para la libertad sin temor de cadenas ni mordazas…, para liberar el talento y el pensamiento, para crear cultura y desarrollar la vida…”   
Juan Montalvo Fiallos
“Los seres humanos nos situamos en la realidad que nos toca vivir de acuerdo a nuestra historia, a nuestra cultura, a nuestras experiencias, lo que va formando nuestra ideología, pese a ser profesor de matemática, no he aprendido la ´geometría de la rodilla doblada´, por tanto,  jamás dejaré de ser un luchador y defensor de la educación pública y de los derechos sociales”.
Rafael Riofrío Tacuri
                                                                                                                                     


Apreciadas Compañeras y Compañeros.

Con estas sabias palabras con las que Juan Montalvo Fiallos sintetiza la labor de la Maestra y del Maestro, inicio estas líneas de agradecimiento a la comunidad educativa bernardina por el respaldo y solidaridad hacia mi persona.

Cuando decidí ser docente, lo hice con una profunda vocación de solidaridad con la niñez y juventud y también con la sociedad, ya que siempre he estado convencido de que la transformación social y nacional para una vida digna solamente la cumplirán los seres libres, pensantes, autónomos, profundamente críticos de la realidad y sobre todo transformadores de la misma.

En enero del 2011 con legítimo orgullo llegué a la Unidad Educativa Experimental Bernardo Valdivieso, pues a pesar de no haberme formado en las aulas bernardinas, de ellas, de sus maestros y estudiantes aprendí a luchar por los derechos populares, no me quedaron impregnadas solamente frases elocuentes, sino que me dejaron importantes enseñanzas de rebeldía y unidad para enfrentar a la tiranía y las injusticias sociales…

Decía que llegué a la Unidad Educativa Experimental Bernardo Valdivieso con legítimo orgullo: Cuando ejercí la presidencia de la UNE-Loja, defendiendo la educación pública saludé la posición del Gobierno del Presidente Rafael Correa al disponer que la rectoría de la educación será ejercida por el Ministerio de Educación y que los privilegios de la educación particular y de los “curas” serán eliminados.  En represalia,  la respuesta –mejor dicho la condecoración-, fue mi separación de la Unidad Educativa San Francisco de Asís, acto seguido, en agosto de 2009 el Presidente de la FEDEC-Loja, devuelve la partida docente a la Dirección Provincial de Educación de Loja.

Posteriormente, en febrero de 2010 la Sub Secretaria Regional de Educación dispone pase a laborar en el Instituto Superior Tecnológico Beatriz Cueva de Ayora. Sin embargo, luego de quebrantarse mi salud, al extremo  de haber estado ingresado en la unidad de cuidados intensivos del hospital del IESS, se instaura un sumario administrativo en mi contra por abandono del cargo, proceso que fue desvanecido. Ante lo cual la Comisión de Defensa  Profesional sugiere mi reubicación, es el 21 de enero de 2011 que la Directora Provincial de Educación de Loja decide pase a laborar en la Unidad Educativa Experimental Bernardo Valdivieso.

No soy el indicado para juzgar mis tareas, sin embargo he tratado de cumplirlas con absoluta responsabilidad tanto en las aulas como en mi condición de colaborador del Departamento de Planeamiento, donde se está construyendo junto a toda la comunidad educativa un nuevo proyecto educativo institucional con identidad propia, para posibilitarle a la niñez y juventud mejores oportunidades y consecuentemente para contribuir al desarrollo socio económico de la provincia y la región. 

Como un ciudadano y amparado en la libertad de expresión garantizada por la Constitución de la República, el sábado 31 de marzo de 2012 intervine en un programa radial de la ciudad de Loja,  manifestando textualmente que: “Es penoso reconocer que la revolución educativa no avanza. Porque por un lado, quienes administran y asesoran la educación, hasta hoy no han sido capaces de delinear un plan estratégico de desarrollo de la educación para la provincia y menos aún para la región. Mientras por el otro lado, para la “enfermiza izquierda revolucionaria” todo los cambios responden al neoliberalismo, para ellos todo está mal, no hay dialogo que valga, en fin porque la  enclenque y ciega oposición oportunista en la practica termina sirviendo a los intereses de la derecha”.

Ante estas expresiones y con inesperada prontitud el lunes 2 de abril de 2012 el Director Provincial de Educación de Loja y la Coordinadora Zonal de Educación (11 de abril de 2012), funcionarios ahora militantes de la “revolución ciudadana”, lejos de cumplir con lo que establece el propio Estatuto Orgánico del Ministerio de Educación, en una demostración de su incapacidad administrativa y de gestión, disponen mi separación de la Unidad Educativa Experimental Bernardo Valdivieso, argumentado “exceso de personal”. Esta vil actitud evidencia una vez más la persecución política (politiquera) a quienes no se uniforman con las posiciones negligentes del oportunismo retardatario.
Compañeros y compañeras, pese a las repetidas comunicaciones y acciones del Gobierno Escolar y del Rector para regularizar mi permanencia en la institución; y, ante la decisión autoritaria de separarme de la institución, hago público mi agradecimiento a las anteriores autoridades del plantel, quienes me abrieron las puertas del Bernardo Valdivieso, al Gobierno Escolar, a la Asociación de Profesores, a los Consejos Estudiantiles, a los Padres y Madres de familia, a los y las Estudiantes, al cuerpo de Inspectores al DOBE, a los profesores de todas las Áreas Académicas, al Personal Administrativo, al Personal Docente de Educación Básica inferior (escuela), al señor Rector y a señores Vicerrectores, en fin a todos quienes hacen la comunidad educativa bernardina por sus invaluables muestras de apoyo y solidaridad.
De manera particular quiero expresar mi gratitud a los y las integrantes del Consejo Ejecutivo, quienes en el mes de febrero del 2012 luego de la jubilación del titular del Departamento de Investigaciones y Planeamiento, me brindaron su confianza al encargarme la coordinación del Departamento de Investigaciones y Planeamiento, a ellos y a toda la comunidad bernardina reitero mi agradecimiento y compromiso para colaborar en lo que me sea posible; aunque claro está, tengo la seguridad que en el Bernardo hay profesionales con la suficiente capacidad para retomar la tarea del Departamento.

Compañeros y compañeras, en estos meses tuve la oportunidad de compartir grandes experiencias y amistades que de ninguna manera serán recuerdos ingratos, por el contrario, durante este tiempo entregué mis modestos conocimientos con el presentimiento de ver crecer junto a ustedes al Bernardo Valdivieso.
Compañeros y compañeras, no puedo ocultar la nostalgia que experimento, nostalgia propia de la separación de los seres por los cuales uno siente sincero afecto, pero a la vez me corre una indescriptible sensación de satisfacción por las enormes muestras de solidaridad que he recibido de parte de ustedes, por las enseñanzas que recibí de quienes estuvieron para ayudar y criticar siempre de manera constructiva la tarea del Departamento.

Compañeras y compañeros, los seres humanos nos situamos en la realidad que nos toca vivir de acuerdo a nuestra historia, a nuestra cultura, a nuestras experiencias, lo que va formando nuestra ideología, nuestra personalidad, en mi caso, pese a ser profesor de matemática no aprendí la “geometría de la rodilla doblada”, por tanto,  jamás dejaré de ser un luchador y defensor de la educación pública y de los derechos sociales.

Finalmente, deseo reiterarles mi más profunda gratitud junto a mi convencimiento de que ustedes tienen la capacidad y la decisión para continuar.

No desmayen en el ideal de forjar la unidad bernardina.
Loja, 7 de mayo de 2012
Fraternalmente, Rafael Riofrío Tacuri

domingo, 1 de abril de 2012

Cada 13 de abril: maestros y maestras renuevan compromiso con la educación pública

Cada 13 de abril opera sobre nuestra memoria de una manera especial, el recuerdo del Gran Maestro y Patriota Juan Montalvo y junto a él, el recuerdo de otros maestros y maestras cuyos ideales aún siguen inspirando la lucha por la unidad, por los derechos de los pueblos y por la defensa de la educación pública.
Juan Montalvo Fiallos nace en Ambato el 13 de abril de 1832. Escritor y político liberal. En 1857 el Presidente Ignacio Robles lo designa secretario de la “Legación Ecuatoriana en Roma”. A su regreso se radica en Quito. Entre los años 1866-1869 combate al Presidente García Moreno en la revista El Cosmopolita. Luego se exilia en Colombia, donde concibe sin dar a la luz los Siete Tratados de la Geometría Moral, los Capítulos que se le olvidaron a Cervantes. Cuando García Moreno preparaba su tercera elección, Montalvo envía una carta contra el tirano al periódico El Herald de Panamá; Alfaro la publica con el título de la “Dictadura Perpetua”, la misma que circula en Quito en 1875 e influye en el ánimo de los jóvenes conspiradores que asesinaron a García Moreno el 6 de agosto: así se explica la lapidaria frase “Mi pluma lo mató”.
Muerto García Moreno y depuesto el presidente Antonio Borrero por el General Ignacio de Veintimilla, Montalvo regresa a Guayaquil en medio de una eufórica recepción, ante los abusos del nuevo tirano, entre 1879 y 1881 lo combate con Las Catilinarias, que es la más poderosa y magistral caricatura política que se haya escrito en el Ecuador contra un gobernante, en este caso, contra la burda dictadura de Veintimilla.
Volvió a Europa en 1881. Desde Francia apoya la lucha de Eloy Alfaro contra el Presidente José María Plácido Caamaño. Juan Montalvo falleció en París el 17 de enero de 1889. A los seis años de su muerte el pueblo ecuatoriano participo del triunfo de la Revolución Liberal.
Los maestros y maestras renovamos nuestro compromiso de lucha por las viejas causas y también por las nuevas porque aún sigue latente la posibilidad de doblegar lo injusto, lo indigno e inhumano, utilizando para ello los ideales de Montalvo, la palabra, la pluma y su pasión por la libertad.
Los maestros y maestras al igual que la ciudadanía no desconocemos que el actual gobierno a través de una nueva forma de gestión (que en la práctica no avanza) se esfuerza por hacer realidad el principio constitucional de “equidad social, territorial y regional para que todas las personas tengan acceso a la educación”, sin embargo se ha quedado en la paternalista y demagógica entrega de una disminuida colación, uniformes, libros, etc., descuidando aspectos esenciales como, la búsqueda de, consensos con todos los actores sociales y en particular con los maestros y las maestras en lo que respecta a referentes mínimos para mejorar la calidad educativa, tales como programas agresivos de inserción e inclusión, de promoción de la lectura, de un programa de capacitación en los aspectos y en los elementos que conforman la práctica docente, así como la investigación educativa, científica y pedagógica a partir de diagnósticos reales y no desde una supuesta necesidad imaginada por “tecnócratas de escritorio” que poco o nada hacen por eliminar la causas profundas que originan y alimentan nuestro subdesarrollo.
Es penoso reconocer que la “revolución educativa” no avanza. Porque por un lado, quienes “administran y asesoran” la educación hasta hoy no han sido capaces de delinear un plan estratégico de desarrollo de la educación para la provincia y menos aún para la región. Mientras por el otro lado, para la “enfermiza izquierda revolucionaria” todo los cambios responden al neoliberalismo, todo está mal, no hay dialogo que valga, la  enclenque y ciega oposición oportunista en la practica termina sirviendo a los intereses de la derecha.
Este 13 de abril los maestros y maestras junto a los sectores populares rechazamos la criminalización de la protesta social que se manifiesta, no sólo a través de los despidos y acciones penales contra los dirigentes y  luchadores populares sino también en el menosprecio a nuestro pueblo y a la clase docente.
Este 13 de abril los maestros y maestras hacemos nuestras las palabras de Paulo Freire: “es posible otro mundo si los docentes dejan de ser endebles e indecisos…si se vinculan de manera fraterna con el pueblo, si se exigen a sí mismos la reflexión de su práctica cotidiana… y si sin dejar de luchar por la unidad gremial luchan por una educación liberadora”.   
Este 13 de abril los maestros y maestras decimos: aquí estamos y estaremos siempre, en las aulas, en las calles y en las plazas al fragor de la lucha defendiendo la educación pública, porque estamos conscientes de que nuestro futuro depende del grado de unidad y lucha, que seamos capaces de construir.
Este 13 de Abril,  Día del Maestro Ecuatoriano es un buen motivo para rendir tributo a Espejo, Bolívar, Alfaro, Montalvo, a Benjamín Carrión, es la ocasión especial para expresar un sincero saludo y el reconocimiento a las Maestras y a los Maestros que día a día forjar nuestra patria educando a la niñez y juventud.

lunes, 31 de octubre de 2011

DÍA DEL ESCUDO NACIONAL DEL ECUADOR



“Cómo será la patria cuando los niños... jueguen con la guitarra de la alegría.

Cómo será la patria sin las hogueras… donde se calcinaron huella y camino.

Cómo será la patria sin los puñales… sin la violencia… sin la tristeza”

Versos del conjunto musical Pueblo Nuevo


La historia cívica de nuestro país señala el 31 de octubre de cada año como el Día del Escudo Nacional, que junto a la Bandera y al Himno Nacional constituyen la personificación de la Patria, emblemas sagrados de la soberanía nacional y de la majestad de la Patria, que irradian no sólo la sugestión patriótica, cuya llama debe mantenerse viva, sino que también evocan los memorables acontecimientos de nuestra historia y las luchas del pueblo a través de los tiempos, para eternizar sus glorias, su cultura, su historia y el épico vibrar de nuestros próceres.

El Día del Escudo nacional que conmemoramos el día de hoy, es una fiesta ecuatoriana, es una fecha cívica para recordar. Nunca olvidemos eso, nunca olvidemos lo nuestro. En este día también, hay algunas instituciones que festejan Halloween, una tradición extranjera, que si hay que celebrarla o no, es otro asunto. Pero nunca debemos olvidar que, el 31 de Octubre es el día de uno de nuestros símbolos patrios, del Escudo Nacional.

Es por eso que estoy aquí, en este acto cívico, con el que nuestra escuela se propone ayudar a refrescar la memoria y a orientar las obligaciones personales y colectivas hacia la patria; y en el que ustedes le están dando la atención, respeto y solemnidad que se merece, demostrando así, su amor a la patria y a sus símbolos, símbolos que nos representan y nos dan identidad como ecuatorianos.

La historia de nuestro escudo es amplia, antes de ser oficializado, fue objeto de muchos cambios que se registran desde el 9 de octubre 1820 al proclamarse la independencia de Guayaquil.  Posteriormente con la incorporación de Quito a la Gran Colombia, el 29 de mayo de 1822 se adoptó el escudo colombiano. Luego el 17 de septiembre de 1830, en que nace oficialmente la República del Ecuador, se crea un nuevo Escudo. Otro escudo se adopta en 1835 con la disolución de la Gran Colombia. Dos nuevas modificaciones sufre nuestro escudo, durante la  Convención Nacional reunida en Quito el 18 de junio de 1843 y durante la Convención Nacional reunida en Cuenca luego de la revolución marzista de 1845.

Definitivamente, el actual Escudo Nacional del Ecuador fue adoptado de forma oficial por el Congreso el 31 de octubre de 1900, durante la Presidencia del General Eloy Alfaro, del Viejo Luchador, del defensor de la escuela laica y la soberanía nacional. Es el escudo al que hoy estamos saludando llenos de pleitesía y civismo.

El Escudo Nacional está posicionado dentro de un óvalo en el cual se destaca el majestuoso Chimborazo y el Rio Guayas, en el que navega un buque a vapor, símbolo de la navegación y el comercio. Reposa sobre un atado consular, insignia de dignidad republicana. Lo rodean, cuatro banderas nacionales adornadas con ramas de laurel y palma.

En la parte interior superior del óvalo, se destaca el Sol, adorado como divinidad benéfica y espiritual por nuestros antepasados. A lado y lado están los signos del zodíaco, que indican los meses en que se fraguó la gesta libertaria, cuyo punto culminante fue la Batalla de Pichincha, el 24 de mayo de 1822. Todo esto se corona con el Cóndor, símbolo de nuestra grandeza.

No olvidemos entonces, que el Escudo, la Bandera y el Himno Nacional, son los símbolos patrios que personifican el fervor libertario y el orgullo de los ecuatorianos por su historia, rica en hechos gloriosos en los que el pueblo junto a los soldados lucharon con estoicismo desde mucho antes del 10 de agosto de 1809, desde y contra la conquista española hasta el glorioso triunfo militar del Alto Cenepa de 1995, para dejarnos como herencia, la libertad de la patria.

Finalmente quiero decir a ustedes niños y niñas: Que la mejor manera de rendir homenaje a nuestros símbolos patrios, es siendo buenos estudiantes, sólo así corresponderán al esfuerzo de sus padres y de la Patria.

jueves, 21 de julio de 2011

PROHIBIDO OLVIDAR; Jaime Galarza

La frase, utilizada frecuentemente por el Presidente Rafael Correa, cabe aplicársela a sucesos que, luego de producidos, escapan a la memoria de las mayorías; quedan apenas como historias para los historiadores. Así ocurre, por ejemplo, los actos cometidos en Guayaquil el 2 y 3 de junio de 1959 por el gobierno socialcristiano de Camilo Ponce Enríquez, el apóstol de los terratenientes ecuatorianos.  Hoy, en el aniversario 52, sacudimos esos recuerdos. 
Leer artìculo completo:  http://etzanantu.blogspot.com/2011/07/prohibido-olvidar.html

domingo, 12 de junio de 2011

“La Calidad de la Educación (no) está en Marcha”

Desde la Dictadura Militar de Rodríguez Lara hasta el “Gobierno de la Revolución Ciudadana”, los Presidentes de la República y sus Ministros/as de Educación han venido repitiendo la “arenga” de que solamente una educación de calidad permitirá el desarrollo del país. No se puede desconocer que el actual gobierno intenta –aunque sin el éxito deseado- a través de una nueva forma de gestión disponer de las herramientas apropiadas a fin de hacer de los principios de “equidad social, territorial y regional para que todas las personas tengan acceso a la educación” su principio más esencial.
He sostenido que la presencia de la escuela tiene sentido si brinda oportunidades a la niñez y juventud para un aprendizaje consiente y si coadyuva acciones con la comunidad para mejorar las condiciones de vida de sus pobladores. Éstos son los parámetros para medir la calidad de la educación, desde el gobierno de dice que “ya está en marcha”. Si se refieren a las políticas del Plan decenal, éstas resultan insuficientes, por lo que, más que enunciarlas e incluso impulsarlas, es preciso reformularlas y diferenciarlas.
Los “expertos en educación” no quieren entender, que en cuanto a la calidad educativa “la revolución ciudadana (no) está en marcha” ni lo estará, en tanto no acepten que para que ello suceda, hay que incorporar cambios con una perspectiva diferenciada y no solamente de igualdad que no es lo mismo que equidad. Por ejemplo la pobreza promedio en un distrito educativo no dice mucho, pero si examinamos esta situación en un barrio marginal desde una óptica diferenciada, las cifras pueden resultar reveladoras y la anhelada calidad educativa seguirá siendo una fantasía.
Hoy es tarea prioritaria del gobierno y de los actores sociales, consensuar los referentes mínimos para mejorar la calidad educativa, tales como programas agresivos de inserción e inclusión, de nutrición, de promoción de la lectura, de un programa de capacitación en los aspectos y en los elementos que conforman la práctica docente, obviamente a partir de diagnósticos reales y no desde una supuesta necesidad pensada por “tecnócratas de escritorio”. Está “prohibido olvidar” que la reciente experiencia de evaluación a estudiantes, docentes e instituciones, cuyos resultados son insuficientes para comprender la problemática educativa, fue utilizada para desacreditar a los docentes y a su gremio.
El Código Orgánico de Ordenamiento Territorial Autonomía y Descentralización (COOTAD) cuyo objetivo principal es potenciar la descentralización; y, el Estatuto Orgánico de Gestión Organizacional por Procesos del Ministerio de Educación, brinda la oportunidad a las Autoridades Zonal y Provincial de Educación para volcar sus esfuerzos en la coordinación y realización de tareas diferenciadas que atiendan las características de los distritos y circuitos educativos e incluso de cada comunidad, tomando en cuenta que una educación de calidad, tendría que empezar por garantizar el acceso a la educación en condiciones de equidad.
La comunidad espera que la nueva organización territorial y la zonificación de la educación permitan superar los obstáculos que impiden el desarrollo e identificar las deficiencias propias de cada comunidad, con la finalidad de reformular la política educativa e implementar medidas específicas y descentralizadas.
Finalmente parafraseo a Paulo Freire, recalcando que “es posible otro mundo si los docentes dejan de ser endebles e indecisos…si se vinculan de manera fraterna con el pueblo, si se exigen a sí mismos la reflexión de su práctica cotidiana… y si sin dejar de luchan por la unidad gremial luchan por una educación liberadora”.