sábado, 16 de agosto de 2014

MARTA HARNECKER: Hacia una nueva cultura de la izquierda



Martha Harnecker, escritora, socióloga y periodista chilena, ganadora del Premio Libertador al Pensamiento Crítico por su obra: Un mundo a construir, es una activa militante de la justicia social y del antiimperialismo, que en los últimos años se ha convertido en referencia de la izquierda marxista.

Martha Harnecker es una convencida defensora de la revolución cubana, de la revolución bolivariana, ha publicado también los libros Hugo Chávez Frías: un hombre, un pueblo; Venezuela: militares junto al pueblo; y Venezuela: una revolución sui generis.

Martha Harnecker, considera que la izquierda debe promover una nueva cultura pluralista y tolerante "que ponga por encima lo que nos une y deje de un lado lo que nos divide, que promueva la unidad entorno a valores como el humanismo, la solidaridad, el respeto a las diferencias, el amor y la defensa por la naturaleza" y que a la par se rechace el afán por el lucro y las leyes del mercado como principios rectores de la actividad humana.

Martha Harnecker,  enfatiza que "la radicalidad no está en levantar consignas más fuertes, ni en realizar las acciones más radicales que solo unos pocos entienden y muchos se asustan, sino en ser capaces de crear espacios de encuentro y de lucha de amplios sectores, que sea capaz de constatar que somos muchos en la misma lucha y eso es lo que nos hace fuertes, nos une y hace ser radicales".

Refiriéndose al panorama actual ecuatoriano, expresa que es “una de las experiencias de cambio social más significativas de América Latina”, y agrega que los sectores populares y progresistas deben apoyarla, pero con una nueva cultura política que detenga los intentos de “recolonización y disciplinamiento” emprendidos por el imperialismo en nuestro país.

En efecto, una nueva cultura de la izquierda, debe dejar de vanagloriarse culpando a los otros por los errores del pasado. Debe dejar de llenarse la boca hablando de democracia cuando lo único que defienden son intereses sectarios. Debe dejar de imponer su pensamiento a los demás. Hoy se quiere más de acciones programáticas que promuevan la solidaridad, la movilización e iniciativa populares para construir una patria digna y soberana.