viernes, 15 de abril de 2011

GIRÓN, EL SOCIALISMO Y LA VICTORIA



por Marta Denis Valle
 La declaración del carácter socialista de la Revolución, a solo horas del desembarco mercenario en 1961, representa uno de los factores políticos decisivos de la batalla de Playa Girón, cuya trascendencia rebasa su momento histórico.

La víspera del 17 de abril de 1961 -día del inicio de la invasión por Bahía de Cochinos, Ciénaga de Zapata- ocurrió este momento definitorio, vitoreado por miles de personas, en su mayoría soldados y milicianos con sus fusiles en alto, cerca del capitalino Cementerio de Colón.

No hubo sorpresa cuando el máximo líder Fidel Castro advirtió la inminente amenaza de invasión y proclamó el carácter socialista de la Revolución, en el entierro de las víctimas de los bombardeos contra los aeropuertos de Ciudad Libertad, base aérea de San Antonio de los Baños y Santiago de Cuba.

"Lo que no pueden perdonarnos los imperialistas -dijo Fidel el 16 de abril de 1961-, es la dignidad, el valor, la firmeza ideológica, el espíritu de sacrificio y el espíritu revolucionario del pueblo de Cuba.

"Eso es lo que no pueden perdonarnos, que estemos ahí en sus narices, ¡y que hayamos hecho una Revolución Socialista en las propias narices de los Estados Unidos!", afirmó.

Las fuerzas revolucionarias lucharon, al mismo tiempo, por la Patria y el Socialismo, por su confianza sin límites en los objetivos de independencia, soberanía y justicia social de la Revolución Cubana.

El derroche de heroísmo de los combatientes constituyó también un factor importante en la Victoria de Girón alcanzada el 19 de abril de 1961 a un alto costo en muertos y heridos a causa de la agresión contrarrevolucionaria.

Hubo centenares de heridos entre los combatientes y pobladores civiles y 50 quedaron incapacitados para el desempeño de sus funciones.

De los 176 muertos de la parte cubana (entre civiles y militares), más de 150 perecieron en acción o fallecieron por las heridas recibidas; su promedio de edad era 24,7 años.

Una fuerte motivación patriótica y revolucionaria impulsó a los centenares de combatientes cubanos, en su mayoría jóvenes, a pelear sin tregua en condiciones adversas y vencer en tres días y dos noches a un enemigo bien armado, incluso con aviación.

De no haber sido así era prácticamente imposible desalojar a los mercenarios de la denominada brigada 2506 que ocuparon Playa Larga, al fondo de la Bahía de Cochinos, y Playa Girón, al este de misma.

Los paracaidistas lanzados en puntos de acceso a las únicas vías existentes, se proponían impedir la llegada de tropas del Ejército Rebelde y batallones de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) y de las Milicias Nacionales Revolucionarias (MNR) y dar tiempo a consolidar una "cabeza de playa" donde instalar un "gobierno fantoche" que pediría la intervención de Washington.

Antes del triunfo de la Revolución allí existían peculiares condiciones de atraso económico e incomunicación que el Gobierno Revolucionario trató de transformar de inmediato, con la apertura de planes de desarrollo, carreteras y mejoría en la vida de sus pobladores, leñadores y carboneros.

La Ciénaga de Zapata, una de las regiones más aisladas de Cuba, fue el punto seleccionado para ejecutar la Operación Pluto por la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

A lo largo y centro de la Península de Zapata (actual sur de la provincia de Matanzas) se halla la Ciénaga de Zapata, una superficie de 195 mil hectáreas desde la costanera norte a la costanera sur, con una franja rocosa a la orilla del mar.

Se trata del mayor humedal del Caribe Insular y el escenario de la hoy cincuentenaria Victoria de Girón que los cubanos recuerdan como la primera derrota de Estados Unidos en América.

Entre los lugares previstos para el desembarco estuvieron también la Isla de Pinos (hoy Isla de la Juventud) y la ciudad de Trinidad; la primera resultó desechada luego de ser fortificada militarmente y la segunda, al aniquilar las fuerzas cubanas a grupos de contrarrevolucionarios alzados en las montañas vecinas.

No obstante su ubicación geográfica actual en Matanzas, la Península de Zapata pertenecía entonces a la Provincia de Las Villas como barrio del municipio Aguada de Pasajeros y había sido explotada por compañías madereras y latifundistas.

Poco después del triunfo revolucionario del 1 de enero de 1959 quedaron construidos dos poblados (Cayo Ramona y Caletón de Buenaventura), tres centros turísticos (Playa Larga, Playa Girón y Aldea Taína en la laguna del Tesoro) y un aeropuerto en Girón.

A pesar de los pantanos fueron tendidas carreteras que comunicaban la zona hacia el exterior e internamente.

Una iba desde el Central Australia -no lejano de la ciudad matancera de Jagüey Grande- al poblado de Pálpite y Playa Larga (de 31 kilómetros).

Otra salía del Central Covadonga, pasando por el poblado y cruce de caminos de San Blas, a Playa Girón, en la costa sur (de 36 kilómetros).

Del poblado de Yaguaramas, sobre el Circuito Sur, al cruce de caminos de San Blas, se extendía otra vía con un recorrido de 30 Kilómetros.

También se edificó una cuarta carretera, por suelos firmes (rocosos), desde Playa Larga a Playa Girón, por la línea de la costa, con un recorrido de unos 36 kilómetros.

En 1961 se encontraba en proceso de edificación otro pedraplén de este a oeste.

Esas mismas vías tuvieron que tomar a sangre y fuego los soldados rebeldes, artilleros, policías y milicianos.

Al transitar por las estrechas carreteras, rodeados de pantanos, muchos de esos combatientes sirvieron de blancos perfectos cuando enfrentaban a la fuerza invasora, reclutada, entrenada, armada y pagada por Estados Unidos.

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