sábado, 26 de marzo de 2016

¿Qué dirá el Santo Padre que vive en Roma…?

“Qué dirá el Santo Padre que vive en Roma, que le están degollando a su paloma...”, reza una hermosa canción interpretada por el conjunto chileno Quilapayun, que por la década de los setentas recibiera el rechazo de la derecha política latinoamericana, por creerla una ofensa a la iglesia católica. Sin embargo, no es así; por el contrario, es un llamado a la defensa de los derechos humanos.
Lo cierto es que en estos días de Semana Santa, toda la letra de esta canción invita a reflexionar, a los de allá y a los de acá, cuando increpa a los gobiernos de turno a escucharse “cómo nos hablan de libertad cuando de ella nos privan en realidad…” cómo pregonan paz cuando criminalizan la protesta social, judicializan el pensamiento diferente, pero coinciden plenamente con los usureros de la banca al legislar sin afectar sus intereses; si bien no queremos que perdonen nuestras deudas, porque si antes permitimos y perdonamos que saquen nuestros recursos naturales y pisoteen la soberanía nacional, ya no permitiremos que lo sigan haciendo, aunque cada día ellos con la venia oficial sigan multiplicando sus panes y sus peces… sus dólares, mientras los sectores populares sigan padeciendo hambre.
Dicen los Quilapayun, “miren cómo nos hablan del paraíso cuando nos llueven penas como granizo”, se ha vuelto cotidiano en estos días escuchar al sector oportunista de la política, que acostumbrados a tomarse en vano el nombre de Dios y del pueblo para en la práctica, matar las esperanzas de una vida digna. Sin embargo, rezan en voz alta pidiendo no volver a caer en la tentación, aunque vuelven a caer en su tentación e incluso a resucitar antes del tercer día.
Ya no sorprende que los nuevos gentiles y mercaderes de este tiempo y precisamente al acercarse la Semana Santa, sigan haciendo de la suyas, con la bendición no de Dios sino con la complicidad del Gobierno y la Asamblea Nacional, aprobar apresuradamente una reforma laboral que flexibiliza la jornada de trabajo, que otorga vacaciones impagas, que en la práctica no son más que zancadillas políticas para despedir a cientos de trabajadores, y a pesar de eso acuden puntualitos y en primera fila, a la Santa Procesión cubiertos con negros capirotes y con hipócrita devoción desmentir las siete palabras pronunciadas por Jesús, las mismas que el pueblo las padece cada vez más.

sábado, 19 de marzo de 2016

“La Patria NO es de todos”

Como una especie de consigna o slogan por diferentes medios vemos y escuchamos la patria ya es de todos, debería serlo, porque en realidad, a buena parte de los ecuatorianos el sistema los excluyó de los más elementales servicios básicos. Sin embargo no es así, la patria sigue siendo de unos pocos iluminados.
Necio sería no reconocer ciertos cambios implementados en materia social con el ánimo de mejorar las condiciones de vida de los sectores populares, aunque a decir verdad, tanto en el gobierno nacional como en los seccionales, los burócratas y tecnócratas se olvidaron de las ofertas y de los principios de honestidad, haciéndose pronto de la vista gorda para acumular riquezas personales y favorecer a grupos de poder.
La administración de los bienes públicos ha sido desviada a tal extremo que hoy cobra vigencia la frase prohibido olvidar, con la cual se trata de justificar que el pasado y la partidocracia son los culpables de todos los males. Lo cierto es, que la crítica situación económica actual va de mal en peor aunque no se la quiera aceptar, cacareando por el contrario, que se trata de una desaceleración causada por la baja del precio del petróleo.
Reiteradamente se presenta como un mérito la estabilidad política pero se oculta el precio que estamos pagando por ella. No obstante recordemos que los gobiernos tambalean y se caen solos cuando son incapaces de sortear las dificultades económicas que afectan a la población, pero que por la falta de organización social y popular, la oligarquía criolla en complicidad con la derecha internacional siempre se han aprovechado de la situación para hacerse del poder y postergar los sueños de mejorar las condiciones de vida.
La historia nos alecciona respecto de la unidad y la lucha, el propio gobierno autodenominado alfarista lo sabe, aun así, ofende la memoria de Eloy Alfaro, cuando no son auténticos analizando de manera crítica y autocrítica el legado histórico de la revolución alfarista y su sacrificio, acusando a toda la oposición por igual de apátridas, y terroristas. 
Precisamente ayer los sectores populares que inicialmente confiaron en la revolución ciudadana, salieron a las calles a protestar contra el alto costo de la vida, contra las injusticias sociales, contra las violaciones de los derechos humanos, exigiendo además estabilidad laboral y una jubilación digna, aspiraciones que se solo se lograrán forjando la más amplia unidad.

sábado, 12 de marzo de 2016

Ministerio de Educación estigmatiza la evaluación docente

La evaluación docente es un tema complejo y sensible, especialmente cuando se aborda desde una perspectiva que no considera la naturaleza misma de la labor educativa. Los maestros no son simples engranajes en una maquinaria industrial, ni operarios de una fábrica de conocimientos. Son personas que, día a día, se esfuerzan por guiar a sus estudiantes en procesos de aprendizaje significativos, adaptándose a las realidades y contextos de sus aulas.

En este sentido, resulta preocupante la insistencia en aplicar pruebas estandarizadas para valorar el desempeño docente. No se puede medir la calidad educativa únicamente con indicadores numéricos, ya que enseñar implica un conjunto de habilidades humanas que trascienden la mera transmisión de contenidos. El Ministerio de Educación parece ignorar esta complejidad al promover modelos de evaluación que estigmatizan al profesorado, reduciéndolo a cifras y resultados aislados que no reflejan el verdadero impacto de su trabajo cotidiano.

El Instituto Nacional de Evaluación Educativa (Ineval), creado con el objetivo de garantizar una evaluación integral y participativa, corre el riesgo de convertirse en un mecanismo de presión y control. Esto, en lugar de fomentar el crecimiento profesional y el enriquecimiento pedagógico, genera estrés e inseguridad laboral entre los docentes. La amenaza de que los resultados de las pruebas se utilicen para efectos legales o punitivos, en lugar de para el mejoramiento educativo, crea un clima de hostilidad y desconfianza.

La Ley Orgánica de Educación Intercultural (LOEI) establece que la evaluación debe ser un proceso continuo, participativo y formativo. Sin embargo, en la práctica, los enfoques impuestos no reflejan estos principios. Se asume que la calidad de la educación depende exclusivamente del rendimiento del maestro, obviando factores estructurales y socioeconómicos que influyen directamente en el aprendizaje. Esto no solo es injusto, sino que también perpetúa la narrativa de que el fracaso educativo recae exclusivamente en los docentes.

Es fundamental recordar que la mejora educativa requiere un enfoque integral que considere no solo la labor del profesor, sino también el contexto en el que trabaja: la inversión en infraestructura, recursos didácticos adecuados y políticas educativas que prioricen el bienestar estudiantil. Evaluar de manera justa implica valorar el compromiso docente, el esfuerzo cotidiano y el impacto positivo que generan en sus comunidades.

La permanente acusación a la UNE del retraso en la educación va quedando sin piso. El gremio y los docentes no temen a la evaluación en sí misma. Lo que inquieta es el uso que se haga de sus resultados. Utilizar estos datos para justificar medidas punitivas o para maquillar problemas estructurales del sistema educativo no contribuye a una verdadera transformación pedagógica. Por el contrario, refuerza la precarización laboral y desvía la atención de los problemas reales que afectan la educación pública: la falta de recursos, la desigualdad social y el escaso apoyo institucional.

Por ello, el gremio demanda evaluaciones que realmente sirvan para reflexionar sobre las prácticas pedagógicas, impulsando procesos de mejora continua y profesionalización docente. Es necesario que las autoridades educativas comprendan que el respeto y la dignificación del trabajo docente son condiciones fundamentales para construir una educación pública de calidad y accesible para todos.

domingo, 6 de marzo de 2016

8 de Marzo, una fecha reivindicativa con corazón y rostro de mujer

Es preciso resaltar que el 8 de Marzo nació como fecha dedicada a la mujer trabajadora desde un punto de vista revolucionario, para reconocer a las protagonistas de esa lucha aún inconclusa en contra de la exclusión, pobreza, prepotencia, persecución e injusticias que padecen las mujeres trabajadoras de la ciudad y el campo.
Sin embargo el sistema neocapitalista hoy disfrazado de socialismo del siglo xxi, no conforme con la criminalización de la protesta social, se esfuerza cada vez más, por medio de frívolos discursos en deformar el verdadero significado de esta fecha, para convertirla en una especie de día de las flores, de los chocolates, poniendo en peligro la lucha histórica de las mujeres por la libertad y la dignidad humana y social.
A lo largo de la historia ecuatoriana, mujeres de la talla de Manuela Sáenz, Matilde Hidalgo, Dolores Cacuango, Transito Amaguaña, Rosita Paredes entre tantas heroínas anónimas, nos han enseñado que no basta el solo hecho de revindicar tales derechos, sino que ante las renovadas formas de explotación, corrupción y prepotencia, hombres y mujeres tenemos que resistir y combatirlas fortaleciendo las organizaciones y forjando la unidad popular. 
En buena parte del mundo, también en el Ecuador, los gobiernos de turno junto a la iglesia han obstruido el avance de las mujeres en la participación política y en la toma del poder; postergando las condiciones propicias para que las mujeres ejerzan su ciudadanía.
No pretendo, rememorar los hechos de aquel ocho de marzo. Tampoco quiero repetir frases frívolas a la mujer. Hoy la mujer es la conjugación del amor que se revela en rebeldía y que sin renunciar su apasionada lucha, enciende con el fuego de sus besos, las grandes avenidas por donde transitan hombres y mujeres para hacer realidad la utopía de la Patria libre y emancipada. 
Hoy Mujer de mirada clara, de alma cristalina, de risa generosa, leal y solidaria, jamás furtiva, solo deseo revindicar el valor de millones de mujeres, cuya lucha en la actualidad va adquiriendo corazón y rostro de mujer, para ello, cito a Iván Bukin: “Las mujeres parece que incluso, no son personas sino unos seres totalmente especiales, que viven a lado de las personas y luchan junto al pueblo, a las que todavía nadie ha definido ni comprendido exactamente, aunque desde el comienzo de los siglos la gente no hace más que pensar en ellas”.